Eres del montón
**** Voy a escribir este post de un tirón, sin corregirlo, porque tengo los frijoles en la lumbre, porque las niñas están chille y chille (tengo un par de gemelas), porque hay que ayudar a Haití y porque tengo que salir en friega al trabajo. Y ustedes me perdonarán y agregrán las letras o palabras que hagan falta o corregirán mentalmente las frases, entendiéndome por todo lo que ya dije. Es un trato. ****
En los últimos casi 30 años -y los que me faltan, espero- he escuchado decir a mucha gente las frases "fulanito es del montón" o "no seas borrego" o "yo no sigo lo establecido por la sociedad". Eso se le perdona al adolescente común, se le entiende por estar en la etapa, pero no es lo mismo con alguien que ya dejó la adolescencia hace mucho.
A mi me castra esa gente porque izan (sabiéndolo o no) una bandera que tiene un letrero enorme que reza "hey, mírame, soy diferente" sin darse cuenta que sólo son del montoncito que dice no ser del montón.
He conocido gente que en verdad es diferente y no anda por la vida balando que lo son, sólo se dedica a SER. Es una completa estupidez abrir el hocico a la menor oportunidad sólo para enterarle a los demás lo extraordinario que crees que eres.
Mi paciencia ante estos personajes poco a poco se convierte en desgano, en hueva monumental. Recuerdo que antes les avivaba la plática para ver hasta dónde llegaba su egómetro; era algo divertido de lo que nunca se daban cuenta, pues no necesitan aprobación sino que alguien los escuche.
Ahora es diferente. Comienzan a hablar y sonrío con la amabilidad con la que le sonríes al empleado del oxxo, al desconocido que te avisa que se te cayó una identificación. No tengo interés en ver cómo se hinchan al hablar, no me interesa encontrarles las contradicciones en el discurso. Ha de ser porque me estoy poniendo viejo (aunque las jetas me siguen de menos de 25 [quiero algo que sea para que me salgan arrugas ¿cómo se le hace?, jojojo!]).
Entre seguir el juego o ignorar a los "diferentes" mientras se pavonean, prefiero echarme una chela de banqueta y platicar con los otros como yo... que no sé muy bien dónde están (pero como dice Jessy: "nos estamos encontrando"). Eso es más saludable.
*** Se suponía que iba a escribir más pero tengo el tiempo encima. Además, todo lo que me faltó por escribir era algo más trillado de lo que ya puse, así que pa qué. Voy a volver a escribir cuentos, relatos cagados, lo juro. De hecho, no se me ha olvidado que tenemos pendiente La Fuga De Los Demonios aunque a estas alturas seguro tengo la credibilidad del marido golpeador que dice "mi amor, te prometo que no lo volveré hacer, me siento una mierda!" y a los dos días se vuelva a chingar a la vieja pendeja... perdón, a la mujer enamorada. ¡Ahí se ven, chavos!***

