Chiquitear

Chiquitear.- V. Dícese de la acción de meter algún objeto por el chiquito ajeno con el fin de causar placer.

Conjugación:

Yo chiquiteo
Tú chiquiteas
Él chiquitea
Nosotros chiquiteamos
Vosotros chiquiteais
Ustedes chiquitean
Ellos chiquitean


Chiquito.- m. Ruta prohibida por San Dios cuando se enteró que los de Sodoma se estaban divirtiendo mucho y dijo "estos orates creen que todos los orificios son cogibles" y ¡madres! ¡les quemó la ciudad!
En otras palabras, a Dios no le gusta por el culo.



Pero pasemos a la parte actual, real, la que nos atañe...

Coger por el culo (por ahora me niego a decirle "ano" o a usar un eufemismo como "cola", "por atrás", "el apretadito", "el nudo de ligas", "el asterisco", etc.) es, para algunos, un tabú. Sobre todo para las mujeres, que tan pronto presienten la intención, no dudan en decir "¡ay no, por ahí no!" y uno, como buen caballero, piensa "¡¿Cómo chingaos no?!" y se abre camino entre los pliegues de la carne.

El veto femenino proviene del dolor y son pocas las que le hallan el gusto sincero al numerito, pues una cosa es darle el regalo al prójimo y otra muy distinta es encontrar sonrisas en los machetazos despiadados. Benditas aquellas que dicen desde el fondo del corazón "¿no quieres intentarlo por ahí?" sin pensar que adquieren en automático el título de puta ejemplar. Que sí, pero no.

Sin embargo, muchas veces chiquitear pierde su magia cuando se descubre que tal vez debería ser realizado sólo por actrices y actores pornos: los culos en las películas porno ordinarias son fabulosamente limpios, el actor no hace gestos por malos olores y jamás ¡jamás! necesitan lubricante.


Chiquitear es algo así como parte de la mitología, mientras se es un adolescente puñetero; luego, con el tiempo, el mito traspasa a la dimensión de la realidad y, finalmente, se descubre que explorar a cíclope los intestinos ajenos dista mucho de ser la última frontera. Afortunadamente, existen cosas más puercas y perversas.






Levántame el colchón

De un tiempo para acá, mi subconsciente me ha venido jugando una pinche bromita que no tiene ninguna utilidad: ni me hace feliz, ni me asusta, ni me entrena para no ser devorado por los depredadores.

A diferencia de los subconscientes normales, que con un susto de falsa caída le dan un piquete en el culo a sus dueños, el mío cree que es divertido jugar a "te levantamos el colchón".

Justo cuando estoy en el paso de la vigilia al sueño, tengo la sensación de que el colchón de la cama se levanta lentamente por un costado, a una altura tal que me hace rodar un poco, no mucho, ni siquiera doy media vuelta.

Esto, como es de esperarse, me despierta y me encabrona porque a nadie le gusta que le interrumpan cuando está a punto de intercambiar fluídos con Charlize Theron.

Como mi profesión frustrada siempre ha sido ser Interpretador de Sueños en una feria de rarezas, procedo a la lista de lo que es posible que signifique el numerito:

-El movimiento colchonero es un temor subconsciente enterrado desde mi infancia y quiere salir para manifestarse en forma de demonio sucubesco y tomar mi virginidad por los siglos de los siglos amén.

-El colchón tiene vida propia y es como los niños que duermen de día y se despiertan de noche nomás para joder. La solución sería cambiar de colchón.

-Hay duendes en mi casa.

Esta última no está muy descabellada: hace unos días se me perdieron las llaves de mi casa... en mi casa ¬¬. Las busqué de techo a culo y nada que aparecieran.

Dos días después, ya que estaba a punto de sacar unas copias piratas de las que están en la cocina, mis putas llaves aparecieron en el pliegue de un sillón... Ah, sí, un sillón en el que precisamente busqué dos veces.

Reconozco la remota posibilidad de que tal vez soy tan pendejo que ni buscando dos veces en el mismo lugar puedo encontrar unas tristes llaves, pero prefiero creer que hay duendes en mi casa.

Prefiero creer que es así porque siempre he querido ver uno y tomarme las chelas con él. Dicen que los duendes son acá bien relaaax y platicadores pero que también vienen en formato malacopa. A mí que me presenten una duende buenona y buenacopa (copa C), la empedo, le tomo fotos mientras me la tiro y se las mando a Carlos Trejo con la leyenda: "Mamas, puto", jojojo!

Lubrícate, Pitufina.




Bleh...






Y el séptimo mandamiento dice "No robarás"

¿Pero porqué, si es tan emocionante?

Robar es la onda. Yo robaba dulces en la primaria y nunca me cacharon. Los que se dieron cuenta me extorsionaron -hijos de mala madre- y se convirtieron automáticamente en mis cómplices. Y tanto peca el que mata la vaca...

Los años pasaron y la costumbre de robar dulces no mutó en la búsqueda de botines más ambiciosos sino en un miedo infundado -porque nunca me cayó la justicia en mis años ratoniles- a ser descubierto. Vaya, me volví un mariquita con conciencia y todo se fue a la mierda.

Aún así, secretamente, fantaseaba con asaltar un banco y pensaba que cuando fuera grande realmente lo haría. Estaba en mi lista de las cosas por vivir.

El asalto lo tenía planeado como una película gabacha: entrábamos mis ayudantes y yo (jamás me imaginé siendo el ayudante de nadie) en pasamontañas y amenazábamos a mentadas de madre a los clientes para asustarlos, daba un tiro al aire para enseñarles quién mandaba y me dirigía a las cajas donde, temblorosa, una señorita cajera hermosa llenaba los costalitos con dinero mientras me rogaba que no la matara. Yo le decía "apúrate, perra" porque "perra" era la palabra que siempre decían los asaltantes en las películas dobladas.

Salíamos y la policía nos esperaba a punta de metralla. Respondíamos el fuego con fuego y matábamos a un par de pitufos y nos dábamos a la fuga, victoriosos. Hasta ahí era mi fantasía y nunca llegaba a la parte de la repartición ni del disfrute de lo robado. Ninguno de nosotros moría ni nos perseguía la policía: se quedaban estupefactos ante la caída de dos compañeros. Idiotas.

¿Y en qué acabó todo? Como dije, crecí, me brotó la conciencia y todo se fue a la mierda: ahora soy el ayudante de alguien: triste empleado; algunas de las cajeras de banco resultaron ser, en efecto, unas perras; el único roce que he tenido con la justicia lo resolvimos (porque éramos varios) con 400 pesos y para acabarla de joder hace un año me asaltaron en la puerta de mi casa.

Vaya chingadera.




Bueno, por lo menos alguien sí tachó esa parte en su lista de cosas por vivir.






Miedo a los perros



Estoy sumamente cabreado con las organizaciones no gubernamentales que se desgarran las vestiduras cuando se sacrifica a un perro (o a muchos). Se ofenden profundamente porque los mentados canes "son seres vivos y no merecen ser tratados así". Grandísimos hijos de puta que defienden una afinidad personal, no el concepto real de "seres vivos" porque si así fuera, si defendieran la vida, se crearían organizaciones para combatir la matanza de mosquitos, serpientes, alacranes, tlacuaches albinos. Pero no, oh no, sólo la hacen de pedo por los animales que les parecen "bonitos": delfines, perros, gatos, mariposas monarcas, focas bebés...

Este asco que siento se duplica al escuchar frases como "el perro es el mejor amigo del hombre", como si no supiéramos que el mejor amigo del hombre es el alcohol. Los perros NO SON los mejores amigos y quien crea firmemente que sí, es porque tiene una vida social para llorar o habilidades telepáticas que está desperdiciando.

Cuando alguien nos presenta a su chingado perro chihuaheño o anexas, todos decimos "ah, pinche perro cagado" pero ante cualquier raza grande o de mala fama (léase pitbulls y sus cuates) lo primero que preguntamos es: "¿no muerde?" y ponemos cara de estúpidos. Tal vez ese temor es el resultado de una persecución sudorosa en la infancia, tal vez lo es de una mordida en la nalga (sin que mediara el placer), tal vez hombre precavido vale por dos. Como sea, es latente el miedo a que en una de esas nos muerda un perro y nos arranque un pedazo.

Yo sé que no todos los perros son unos entes infernales que se comerán a los niños que no se duermen temprano, pero el morbo televisivo nos ha demostrado que cuando a esas mascotas se les mete el demonio, no se andan con rodeos.

Afortunadamente, nunca me ha mordido un perro. A una prima la mordió el que tenían en casa y lo sacrificaron. Fue injusto para el perro pues ella se acercó cuando este estaba comiendo... pero hazle entender eso a un ranchero adolorido por el dolor de su hija.

En fin, cada quien decide qué animal quiere que le cague la casa... aunque sí quiero dejar muy claro que todas las mujeres DEBERÍAN tener perrito (oh, sí) y que los hombres de verdad no tienen perros, ¡tienen hienas!









El primer post

19 de Julio de 2003

Por mero accidente es que vine a dar aquí. En realidad no sabía de la existencia de los blogs y sus militantes. Creo que fue buscando algo sobre Radiohead que dí con esto y me pareció interesante. Y ahora, a manera de Anna Frank -evitándome algunas cosas, of course-, también quise hacer mi vida escrita, sin estar en los cuarenta.

He leìdo algunos blogs -creo que el primero fue el de Yepez-, entre buenos y menos buenos y otros que, sinceramente, me han parecido una mierda -¿de cuál será el mío?-. [Me he dado cuenta de que se trata de personas que se conocen entre sí. Se hacen publicidad –algunas veces algo engañosa-, se tiran de todo, analizan mutuamente sus personalidades, se echan flores... en fin (yo no conozco a ninguno de ellos, de manera que lo más seguro es que pase totalmente desapercibido por toda la banda chilanga y norteña. "Oh, well, whatever, Nevermind...")]

Así que me dije: puede, wey, que tú también tengas tu bloguito y que quede más o menos decente y que te sirva de referencia para ir descubriendo poquito a poquito tus maneras insanas de pensar. Si, puede que resulte o que se convierta una total pérdida de tiempo... quién sabe.
Así que aquí comienzo, sin una dirección, sin una temática, con lo que me vaya saliendo al paso...


Oficialmente, 6 años y no he ganado ni música ni drogas ni mujeres ni cerveza. Creo que hay algo que he hecho mal.

Infeliz cumpleaños, putita de poca monta.






¿Soltero maduro, puto seguro?

La reunión del viernes (con banda de la secundaria ¡15 años sin verlos!) acabó en un grito de guerra pidiendo putas. Desgraciadamente, el grito vino a destiempo y las putas nunca llegaron, ni fuimos, ni nada.

Antes de eso, en la mentadera de madres propia de chamacos pubertos (15 años después), los solteros tocamos madera cuando se nos habló de matrimonio, mientras los casados nos dijeron el dicho que da título a este post.

Pero yo creo que es demasiado pronto para hablar de puterías. Apenas somos unos mocosos de 29 y la treintena no representa ningún peligro, exceptuando esa crisis existencial que no a todos infecta.

Según Carmen, esta edad es en la que cogemos por deporte, con quien sea, como sea, con lo que sea. También afirma que no sabemos nada del arte del buen coger y que la parte buena de la vida vendrá después y con la experiencia, a los 40.

El pequeño gran desmadre es que llegar a los 40 es pararse al borde de un precipicio hormonal: te alocas sintiéndote joven de 17 o te alocas volviéndote mayate o una auténtica pesha, bzzz!

Si te da por sentirte jovenazo de nuevo, todos contentos pues sólo darás espectáculo vistiéndote como en los 90's y presumirás de proezas sexuales que a tu edad y condición son imposibles de lograr. Lo peor que te pueden decir es "viejo ridículo".

La bronca viene si te da por buscar hombres ¿porqué es bronca? porque además de que te dirán "¡VIEJO PUTO!" supongo que después de un tiempo y que las hormonas se reacomoden te tiene que dar una cruda moral de los mil demonios. Eso sin contar que tal vez tu trasero guarde algunos secretitos (o secretotes, pues cada culo con su gula). Y no hay nada peor que sentir vergüenza con uno mismo.

Y es que, vamos, ¿quién, en su sano juicio heterosexual, quiere ir a cuidar ovejas a la montaña?



¡Chéquense el detalle del pellizcón, jojojo!

Toco madera de nuevo. Y como segunda prevención, ya hablé seriamente con San Martín de Porres, el santo de los negros en apuros.



Gracias San Martin, eres a toda madre.






Efecto Halo



Como algunos saben, mi inclinación hacia las mujeres con lentes está muy marcada. Y no me refiero a lentes de sol sino a lentes con aumento, o sea, que me gustan las cegatonas. Podría pensarse que mi subconciente le atribuye poderes sobrenaturales a la miopía y por lo tanto esas mujeres me verán encabronadamente rorro, o bien puede pensarse que mi subconciente cree que las mujeres con lentes son más inteligentes que el promedio, nomás por la facha intelectualoide. Voto por esto último y admito que es producto del Efecto Halo.

-¿el efecto qué?
-Halo
-Cani, no mames, está comprobado que los videojuegos no causan efectos tan pendejos en los usuarios
- ¬¬

Según la wiki, el efecto Halo consiste en apreciar una característica en particular de una persona y generalizar la personalidad o aptitudes de ésta en torno a la característica apreciada. (Queda claro que Master Chief no entra en este juego)

Total, que juzgamos de acuerdo a lo que vemos y lo relacionamos con la información que tenemos en ese basurero conocido como cerebro. Lo mejor de todo es que damos por cierto y justo el veredicto de ese juicio.

He aquí un ejercicio.

Por favor, selecciona la descripción que sientas que más se ajuste a cada fotografía.


A.- Joven alegre disfrutando sanamente de una navidad junto a su familia
B.- Morra con complejo de Winnie Cooper, sin personalidad, cuya embriaguez pasará sin pena ni gloria.



A.- Importante empresario de una marca reconocida.
B.- Pinche wey ridículo que se siente galán de barrio.



A.- Señorita distraída que se acaba de levantar
B.- Hembra de nula autoestima, que a tetazos grita "¡mírame!"



A.- Hombre tierno, intachable, comprensivo y buen compañero
B.- Secuestrador de niños y asesino a sueldo



A.- Contadora / Encargada de Marketing.
B.- Actriz porno sin sentimientos que sólo piensa en falos.



A.- Joven fotógrafo inovando mediante la experimentación
B.- Pinche emo de mierda



A.- Gorda
B.- Gorda



Esto es sólo en la apariencia. En cuestiones de personalidad hacemos cosas peores. La parte triste e irónica del Efecto Halo es que a veces tales juicios apresurados dan en el clavo...






Latin American Idol me la pellizca

Las audiciones para Latin American Idol están a la vuelta de la esquina y no serán pocos los que lleven en la mano sus corazoncitos de bombón, con la genuina ilusión de arañar 15 minutos de fama a cambio de mucha humillación. La evidencia de ediciones anteriores me respalda.

...Y no sólo humillación: si los aspirantes a íconos de la juventud latina ("latina" ¿no les caga esa palabra? a mí también) supieran que los Términos y Condiciones no son sólo una casilla de verificación, se darían cuenta que están firmando un contrato que sin remordimientos raya en la esclavitud. Nadie se responsiblizará si les pasa algo al salir del país si el Programa se lo pide; tampoco recibirán un centavo por su participación/ imagen/ voz dentro del programa. Nothing. Nada. Cero. Ni tres rodajas de pito.

Viendo la ingenuidad de los participantes, se me ocurrió una mejor y más barata manera de joderlos:



Mexican Nopal Idol se desarrollaría completamente por internet, así que el riesgo de accidentes y demás contusiones de puerco se excluirían de las audiciones, las cuales se harían mediante youtube: los aspirantes grabarían un video, lo subirían a youtube y mandarían la dirección a audiciones@mexicannopalidol.com para que los jueces hagan lo que saben hacer: juzgar mientras se chingan una cerveza.

Los artistas callejeros, aún y con todo su mal olor, podrían participar y no morirían sin demostrarle al mundo su magia concedida, sin pedirlo, mucho tiempo antes de nacer. Propuesta abierta a todo público.

Publicidad viral en Myspace, Facebook, Twitter, Metroflog y demás redes sociales. La ganancia estaría en la publicidad, los banners del sitio, los conectes con websites emergentes que deseen darse a conocer. La tranquilidad nos la dará el argumento sembrado acerca de que todo esto será muy underground y que será para la gente que "no se vende". Sin duda, morderán el anzuelo.

El álbum se produciría con Audacity o con software piratota (si se ablanda el corazón); los videos, con Movie Maker. El álbum del ganador estaría disponible en Megaupload o MediaFire porque Mexican Nopal Idol odiará "convertir el arte en un producto". De hecho, ese podría ser el lema: "Para nosotros tu talento no es un producto: es arte". Y los incautos se tragarían el cuento cuando se les dijera que su acto sería comparable al de Radiohead cuando sacó el In Rainbows en 2007 como una descarga digital gratuita.

El único premio sería la producción del álbum y una playera "edición limitada /especial". Eso sí, absoluto control artístico sobre la obra: el ganador escribirá las canciones, hará los arreglos y grabará las pistas de los instrumentos que pueda tocar.

Premio de consolación para algunos más: acompletar la banda si el ganador sólo sabe tocar un instrumento.


¿Cuál sería la diferencia entre Mexican Nopal Idol y esta bazofia? En que en Mexican Nopal Idol (ya estoy pensando en cambiarle el nombre...), a pesar de ser unos mercenarios sin piedad, en el fondo apostaremos por algo de calidad, no pendejadas; en que no tendremos a una conductora babosa y forzada; en que no los pondremos a superar retos estúpidos y, la principal, en que nuestros participantes no serán unos cómicos patéticos encargados de incrementar las visitas con su comedia de retraso mental: serán músicos cabrones y a la verga.


Busco socios =)






Votaré por el candidato que...

Anule la maldita Ley Seca.






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