Destazario Capitulo 6
Corran a leer. Si no tienen ni puta idea de en qué va esa historia, lean desde el capítulo 1, no están tan largos.
Largo de aquí.
Corran a leer. Si no tienen ni puta idea de en qué va esa historia, lean desde el capítulo 1, no están tan largos.
Largo de aquí.
Dicen que a los 30 da una crisis, algo así como una depresión adolescente en la que el treintañero se convierte en una suerte de emo a destiempo, más ridículo que el emo común que todos conocemos y del cual hacemos tanta mofa.
Esta crisis se caracteriza por la autoevaluación de los logros obtenidos a lo largo de esas 3 décadas: salud, pareja, trabajo, casa, auto, etc. y el resultado de dicha evaluación tiende a ser negativo y a crear teorías rebuscadas en las que la vida, Dios o el destino es un negro vergón que te ha embestido sin piedad mientras vivías ingenuamente una juventud despreocupada. Se fueron los veintes y ¿qué es eso que va ahí tintineando? Son los mejores años de tu vida, estupidito.
Ya no tendrás otra oportunidad, el tiempo no regresa. Alargaste tu adolescencia hasta el momento en que ese pellejo ya no pudo dar más de sí y se convirtió en la drama queen que eres ahora. Tan introspectivo, tan analítico, tan cómico de parque.
Lo viste venir desde los 27: posible mal hepático, los chillidos en las bisagras, aquellos dientes sin refacción y esa panza que estaba a dos lonjas de necesitar sostén -ahora ya debes usarlo-, pero no hiciste nada. Todo para el lunes, para el mes que viene, para cuando tengas dinero.
¿Arrepentido?
Me gusta más el tú de la realidad alterna: míralo, tan hecho y derecho, mejor vestido, mejor alimentado y tiene un gesto, ese gesto que los pendejos llaman felicidad y que tanto tú, él y yo sabemos que es simple tranquilidad. Lo hizo todo a tiempo. La cagó, sí, pero sus cagadas las limpió rayando el minutero y hoy no es la niña plañidera con la que estoy hablando. Es que mírate nomás.
Pero te tengo una buena noticia: aún puedes enmendarlo. Si estás escribiendo estas líneas es porque aún puedes enmendarlo. No necesitarás enviar el mensaje dos años en el tiempo a través de un culo de gusano. No. El fóquin mensaje está aquí y llegó a tiempo.
Ahora, más te vale que me digas que el de la realidad alterna es la puta drama queen.
O date por muerto.
Les tengo una mala noticia: están repinches. No vengan. Y menos a playa Langosta -¿así se llama esa playa, la que está en el puente Calinda (¿así se llama el puente?)?- con su accesitito para los peatones porque los de Dolphin Discovery la cagaron al ocupar el estacionamiento y Fonatur apañó. Larga historia. Tampoco vayan a Playa del Niño en Puerto Juárez: hay tanto sargazo que se pueden exportar exóticas pelucas marinas.
¿El mirador? deeeh, pueque pero tampoco es la gran cosa. Tortugas creo que es lo más visitado por ahora, ya sabes, hordas de nacos como tú y como yo que buscan agua azul, el sol y la foto de las gringas medio encueradas. Ah, por cierto, si quieren ver mujeres medio encueradas vayan a Playa del Carmen, está mucho mejor y hay más gente. El único detalle es que muchas son europeas y ps a veces guardan secretos medio peludos bajo el brazo...
Todo esto, claro, si no se hospedaron en un hotel en la zona de playas. De lo contrario, no tendrán problemas para llegar al charcote porque esos hoteles tienen privatizadas las playas -sí, aquí se privatiza el territorio federal-.
Si son chilangos y trabajaron toda su vida para pagarse hospedaje en un hotel de mal morir pero con un "todo incluído", por favor, por lo menos aprendan a pedir bien las cosas: se dice "por favor" y "gracias" y desháganse de la palabrita "joven" porque eso es pase automático para que los manden a chingar a su madre. Conste que les advertí.
Otra cosa: dejen propina, tacaños.
Y si tienen algún familiar o amigo que los reciba aquí, eviten hacer el estúpido comentario "si yo viviera aquí, iría a la playa todos los días" o "has de ir a la playa todos los días ¿verdad?". Nadie que no sea lanchero lo aguantaría, créanme. La piel pegajosa, el cabello tieso, las córneas quemadas, el cansancio... es agradable un día o dos o una semana pero no todo el tiempo. Y el mar pierde su chiste. Los diferentes tonos azules del paraíso se convierten en un "vámonos a la casa".
Cancún no es un lugar para quedarse a vivir. Es para embriagarse varios días, chamuscarse la piel y regresar todo cogido a tu rancho original. Porque quitándole eso, Cancún no tiene nada excepto un respetable índice de suicidios. Confíen en lo que les digo: serán más felices si se quedan en sus establos, junto a sus vacas y gallinas, que si se quedan aquí.
¿Cosas que dos dos valgan la pena? Alcohol las 24 horas. Putería las 24 horas. Las carnitas de la Náder y las tortas de cochinita de la Uxmal a las 4am. Y párale de contar porque no hay nada más, ni siquiera cultural, no hay edificios impresionantes, sitios arquelógicos como en Yucatán ni podrás sentir "la amabilidad de su gente" porque esa amabilidad, ese calor, esa sonrisa depende directamente de tus propinas.
Esto no es una queja, no me mal entiendas, es un anticomercial. La imagen enteramente gabacha de este polo me decepciona y afortunadamente no fue copiada al cien por Playa del Carmen, su competencia más cercana. Playa resolvió el asunto en tres patadas: medio Cancún, medio jipioso, medio pueblote. Y todos contentos.
Cancún desgraciadamente explotó tanto el concepto gabacho, la transa franca y desmadre a borbotones, que ahora sólo nos resta ver cómo se hunde nuestra Sodoma.
Ya va arribita de las rodillas.
por favor que no se te olvide pasar por el cable de audio, el libro y ver lo de la consulta. el doctor llega a las 4 y se va a las 7, creo.
ya están los dos discos vírgenes que me pediste, ojalá les grabes algo bueno.
checa también lo de cambiarte de proveedor de internet, chance valga la pena menor velocidad y menor precio.
los pendientes de junio, déjalos para junio
y ya vete a dormir.

Posiblemente la bruja tenga razón y sí moriré el 18 de octubre, a los 70 años, a las 5 de la tarde, en el segundo paradero de la Miguel Hidalgo. Esa mañana me levantaré sin miedo por no recordarlo. Un desayuno ligero, un beso en la frente de mi hija mayor, quien me dirá "¡buenos días, mi viejito!" y le responderé "¡viejita tu chingada madre!"
Saldré a caminar, a reajustar los huesos artríticos, a maldecir al mundo como todos los días. Saldré con el único nieto que tendré, un chamaco del demonio que me agarrará de su pendejo, me cagará el palo y me amará más que mi vieja.
El infarto será después de los helados, ya para regresar a casa. Mi marcapasos encenderá la alerta en casa pero ni la tecnología de esos mañanas me salvará la vida: doña Flaca está en el momento justo, en el lugar correcto.
El pobre chamaco pegará de gritos -se le muere el abuelo, carajos, no es cualquier cosa- y la gente se arremolinará quesque para darme ayuda pero ps bleh, pata estirada es como los palos dados: mamaste.
El velorio estará amenizado con chelita, Look on the Bright Side of Life y una partidita de barajas pero, a diferencia de doña Luz, mi vieja no perderá la caja. Se leerán algunas chorradas que he escrito, mi hija con sus cursilerías, mi mujercita sonriendo frente a mi ataúd, ante la sospecha general de si es porque el muerto ya descansa en paz o por puritita alegría diabólica.
Eso sí, no más torrentes de mentiras, no más achaques de media noche, no más hilos ni cabos sueltos. No más punzadas en las sienes, no más traumas de la descendencia, no más mujeres ocultas. Nada de dinero, nada de retortijones digestivos, nada de pedos disimulados, nada de "hoy no me mires" ni "ámame como un enfermo". Fin a las peleas, a las pedas maratónicas, a los orgasmos robados como esos besos que dejaban estelas de dolor. Adiós a las miradas de rabillo, a los días dopaminados, a la mejor música del mundo. Sin supersticiones, sin túneles de luz, sin brujas predictoras, sin perras predilectas.
Ese martes justo a las cinco de la tarde y sin leer los pergaminos sabré que se acabó este pueblo tan lleno de bandidos, de putas en su ilusión y de parias con agnosia.
Y ni cómo volver al lunes. Ni pa' qué.
La mujer de mis sueños fue, en su momento, Ximenita Sariñana, pero su momento pasó y ahora la pobre ya no tiene ninguna oportunidad conmigo.
Me gustaba cuando la idealizaba asi:
Pero la vida quiso que viera la película Dos Abrazos en la que sale la Xime y ps ahí se me cayó el cielo en la mera chompa, porque aparte de ser una Pésima película, me reveló algo que nunca creí posible: la Xime tiene feas chichis y no tiene cintura, snif
"Chichis" es una palabra muy fea -aunque bastante autóctona- y ya no debería usarla pero la tengo grabada en el subconciente. Ahora me referiré a ellas como "ubres" o "leches", suena más acá ¿no?
Bueno, el caso es que la Mariela de Luz Clarita ya no es la musa sino que ahora -y desde Lo Que Callamos Las Mujeres- será mi mujercita Maya Zapata, con su delantal de Chedraui.
Está rechula, la vieja. Y lo mejor es que tiene talento: es la única actuación que vale la pena en la citada cinta; nada de tensión en la voz -excepto cuando dice "me he acostado con 16 hombres en mi vida" pero se entiende porque es una línea mal escrita e innecesaria- y nada de movimientos exagerados.
Con mis gustos siempre retorno a lo populacho, lo sé. Creo que por eso me gusta la Maya, por su carita de indígena bonita, a diferencia de las fresonas facciones de Sariñana. Eso también me hace pensar otra cosa: que Maya tiene chichis y Ximena tiene bubis, aunque bastante feas.
En fin, ya no les aburro más con esto de mis mujeres y mejor les presento a Macho Trueno porque sé que eso es lo que todos ustedes ansían con harto fervor.
¿Sabes porqué Macho Trueno es el hombre de tu vida? ¿No? Checa nomás su curriculum vitae:
Encontrado en un baño de la terminal de ADO, antes de huir al lote baldío con los indigentes.
Añádanlo al MSN y luego me cuentan qué carajos quiso decir con "versátil" ¿va?
Y confiesen que sí le dieron click a las chichis leches de Ximena., puercos.
En este momento estoy en el lote baldío con los indigentes. Seguramente estamos teniendo alucinaciones muy chidas pero aún no lo sé porque este post lo estoy escribiendo en seguida de terminar el de allá abajito (ver allá abajito) y llega hasta ustedes hoy Domingo gracias a la magia de la nueva gracia de Blogger: los posts programados.
Bueno, ya, los agradecimientos que tengo que hacer son 3.
Primero, a Sofía por marcarme el día de mi cumple. Me agarró medio pedo y siempre es un gusto escucharla. Me cantó las mañanitas (¡las mismas que cantaba el Rey David!) y me hizo sentir muy bien. Gracias, tapatía favorita.
Segundo, a mi gerente en turno por recordarme porqué debo odiarlo. No firmó mi permiso de ausencia cubierta a pesar de que le llevé a los indigentes con los que pasaría el fin de semana. Tuve que faltar a mis sagradas labores de salvar al mundo.
Tercero, a ¡ustedes! ¿porqué? Ah, pues porque pensé que no le harían caso a lo de la inscripción del RSS y resultó que sí le hicieron caso y hasta se inscribieron por email. Eso, sobra decirlo, es genial porque justo ayer Jueves me llegó un cheque por las altas ventas de este blog. No tengo palabras, de verdad, no tengo palabras...
Me voy. Tengo que trabajar. Para ustedes es Domingo (y ahora que lo leen, también para mí) pero para mí es Viernes y debo ir a trabajar.
Cuídense, ice age coming... woman and children first...
Que alguien me dé un remedio casero contra las ojeras, por favor. Tengo apenas unas cuantas noches en vela gracias al trabajo y ya tengo unas bolsas en las que sin pedos cabe un canguro.
Alguien me comentó que las rebanadas de pepino son efectivísimas pero me sonó a que me lo dijo de mala fe e interpreté un "yo creo que con unas rodajas de verga te quedas tranquilo" Y no le pregunté más.
No me preocupa que se vean negras porque estoy prieto y no se notan por ese lado, la bronca son las bolsas, me hacen ver como si siempre me acabara de despertar. Todo mundo me pregunta "¿te acabas de levantar?" y antes daba una explicación larga de la aparición ojerosa, ante lo cual obtenía otra pregunta "entonces si duermes tus 8 horas ¿porqué tienes ojeras?" Ya aprendí que la gente es bruta y mejor me limito a contestarles "sí, me acabo de levantar" y así me evito confrontaciones en las que nuestras respectivas madres salgan a relucir en posiciones poco confortables.
Si también ustedes creen que las rebanadas de pepino son efectivísimas, por favor, piensen en otra cosa porque la verdad me desagrada la idea de tener en los ojos algo que una actriz porno debe tener en el trasero.
Hablando de otras cosas ¿no se les hace como que los blogs nacionales se están poniendo como que muy mierderos? ¿o será que ando muy huraño por trabajar en la noche?
En serio, vayan sigilosamente a visitar a cualquiera de los blogstars y notarán una decadencia que pffff hasta César Tzu debió anticipar desde el 2003, cuando todos éramos felices posteando.
Chéquenlo y ahí me cuentan cómo les fue.
Este fin de semana me iré a un lote baldío a drogarme con indigentes, el sueño de toda mi vida. Así que regreso el lunes a perder el tiempo en esto.
Les encargo lo de las ojeras, no se hagan weyes.
La humilllación era constante: desde la entrada al salón hasta que su madre iba a buscarlo en un vocho 75. "Ahí viene tu mami en su carrito de mierda" le decía y el Juanjo nomás agachaba la cabeza.
En sueños, la victoria era completa, total, gratificante. Hubo uno, incluso, en el que le decapitaba con una regla de 30cms, de aluminio. Se despertaba sobresaltado y rezaba porque eso es lo que se hace en la familia, rezas cuando has pecado en pensamiento.
A dormir y a esperar la pesadilla del día siguiente a las 7 de la mañana.
Fue poco antes de las vacaciones de Diciembre. Llegó normalmente, un poco esperanzado por la próxima tregua en la lucha pero agazapado en el miedo. Se sentó y esperó.
Detrás de él ya estaba Damián masticando una bola enorme de chicles. No se dio cuenta cuando la sacó y la extendió como una sábana, pero sí sintió que el demonio le poseía cuando ese grandísimo cabroncito la puso sobre su cabello. "Para que tus familiares te conozcan trasquilado" le dijo. Y luego la risa burlona, penetrante, hierro candente en los linderos del culo.
Se levantó decidido. Tomó el compás y lo clavó en el ojo izquierdo de Damián. "¡Para que tus familiares te conozcan tuerto, hijo de puta!" le gritó en la cúspide del sabor de la venganza. Damián se retorcía de dolor, gritaba "¡maestra, maestra!" mientras alrededor se armaba el revuelo: compañeritas gritando, compañeros sujetando a Juan José inútilmente pues la justicia estaba hecha, y la maestra a punto del desmayo al ver a un pupilo con medio par de globos oculares.
Que lo llevaran al hospital; y a él, a la dirección. O que vinieran los policías y salir de la escuela esposado, con un letrero obvio: "El sacaojos" y lo miraran con temor o con asco pero con el respeto implícito que ameritaba el acto.
Sería lo justo.
Pero no. La risa burlona, penetrante, hierro candente. La maestra moviendo negativamente la cabeza y diciéndole "a ver, ven, vamos a quitarte eso, Juanjo..." Damián a las risitas y poco adelante de él, Miriam viendo de reojo, haciendo como que no vio nada, jugando con el lápiz o la plumilla. Cuando Juan pasó frente a ella, le sonrió estúpidamente y la niña le dijo -en un movimiento de los labios, silencioso pero legible-: "Perdedor".
Como un poseído, se zafó de la maestra, fue al pupitre de la niña, tomó el lápiz o la plumilla y miró a la paqueña juez un instante, cortísimo pero eterno, y de dos saltos llegó a Damián y le reventó el ojo izquierdo.
Volteó y le devolvió el movimiento de labios: "¡Eso nunca más!" leyó Miriam, mientras se le nublaba la vista por las lágrimas.
Luego el revuelo, compañeritas gritando, una mano sujetándole el brazo, y él con la mirada fija, perdida en la mirada de Miriam, esperando impaciente el momento en el que estaba seguro que despertaría y volvería a la escuela en un vocho 75, a las 7 de la mañana.
Pero el despertador no sonó.
Si Ud. no es César Tzur (1), por favor, no siga leyendo y vayase tranquilo con ese final.
Gracias por leer y comentar.
Y no sonó porque un elefante, dirigido por 50 changuitos estrafalarios montados en su lomo -del elefeante, se entiende-, llegaron hasta casa de Juanjo y aplastaron el despertador. Los changuitos estrafalarios, a su vez, estaban hipnotizados por el poder de Matunga, Rey de los Changos.
Juanjo se levantó tarde porque no oyó todo el circo que hubo. Su mamá estaba asustadísima porque ps no todos los días entraba a su casa un elefante con 50 changuitos. Y vaya los destrozos que hicieron porque no solo acabaron con el despertador sino con media casa.
Matunga le envió una postal a la familia, disculpándose por el incidente pero explicando las razones del vandalismo. La señora se quedó culinmóvil al leerla. Después de esto la madre...
(1) Final abierto dedicado a César Tzu, predictor de finales.
Debido a que cada vez es más la cantidad monstruosa de dinero que obtengo cuando me leen, decidí poner la suscripción vía correo electrónico y RSS (que ya estaba allá abajito pero ps bleh).
Al suscribirse por correo, usted recibirá en su bandeja los posts que aquí se publiquen, sin necesidad de que se tome la molestia de venir a ver todos los días si se me dio la gana postear o no. Fresco en su bandeja, listo para consumirse.
En cuestión del RSS es algo parecido, pero si usted no tiene la menor idea de lo que es el RSS, entonces dejemos que Youtube lo saque de la ignorancia esa fea en la que vive.
¿Qué es el RSS?
En otras noticias: mañana llego al minuto 28 del primer tiempo. No morí en el minuto 27 -o sea, con dignidad- así que lo único que me resta por hacer es esperar que todo salga bien.
Espero llegar, por lo menos, al minuto 25 del segundo tiempo, snif...
Si fuera emo, lo diría así:
Ayer fue mi primera vez y es cierto lo que todos dicen: la primera vez, duele. Fue todo tan rápido: yo algo borracho y él tan ansioso de que le diera mi... bueno, eso. Cuando me di cuenta ya estaba encima de mí, con esa furia que no sé de dónde sacó y que, no lo niego, me impresionó.
Sangré. Me dolió y sangré. Y aún hoy, que ya pasaron más de 24hrs, me sigue doliendo. Nadie me dijo que sería así. Uno escucha cosas, los amigos te cuentan cómo les pasó a ellos pero nunca te lo imaginas en carne propia. El ultraje, la pérdida, que se vaya sin decirte nada y más enojado de lo que llegó. Y uno no se explica eso: si ya te lo dí ¿porqué sigues enojado? ¿podemos platicar? Tal vez eso nos haga sentir mejor a los dos.
Tantas preguntas...
A veces creo que en mí habita un emo y me doy asco, mucho asco. Pero como la mayor parte del tiempo estoy seguro de que no es así, la versión oficial es:
Fuimos a escuchar a una banda de bar -malísima, por cierto. Si viven en cancún y van a La Casona en la Yaxchilán, podrán escucharlos: se llaman El Ruso. Malísima.- y luego a ver pelos al 21 -nunca vayan en jueves, nunca- y regresé a mi colonia popular1 como a las 4 de la mañana. Me senté en la banqueta y le marqué a Carito. Estaba muy a gusto develando secretos de la masculinidad, cuando de pronto se estaciona un auto rojo frente a mí, se baja un tipo con lo que quiero creer que era una pistola real, me apunta y me pide el celular. No entendí -por la peda- qué chingados me dijo y como le respondí "¿qué?" ¡mocos de gorila en celo! ¡que me da un cachazo! entonces entendí que esto es un asalto, nadie se mueva, deme todo lo que traiga. Le di el celular -un W300 que se apaga a la menor provocación- y me pidió la cartera pero ahí sí dije "lo siento, joven, aquí traigo más de lo que puedo darle" y que me meto en chinga a mi casita popular de colonia popular. Ellos se alejaron diciendo cosas en reguetón hip hopero, algo así como un: "1013 barrio, morro, 19 y a la verga" Quise bailar al son pero al intentarlo me dí cuenta de que me dolía mal pedo la chompa.
La herida del putazo cerró pronto pero me dejó tremendo chipote que me duele cuando me recuesto para dormir y cuando me río -neta-.
Hoy, gracias al suceso, estoy estrenando chipote y celular, uno muy bonito, por cierto, desde el cual posiblemente haga algunos posts nomás para su diversión suya de ustedes.
A T T E:
C a n í b a l
Víctima del Hampa.
