Amo mi trabajo
Lejos de lo que cualquiera pudiera pensar, yo tengo un hermoso trabajo. Me levanto a las 5am para lavarme mi carita con agua y con jabón y echarme cualquier porquería a la panza, evitando así un desmayo en el trayecto a mi centro laboral.
A las 6:20am pasa el transporte por nosotros y nos lleva felizmente a empezar una jornada más de productividad para el estado y, ¡como de que no!, para el mundo.
Bajamos del camioncito feliz y observamos detenidamente el trasero de nuestras compañeras, lo cual es una tarea minuciosa. Y ya entrados, hasta les tomamos fotos.El pequeño detalle es que los buenos culos no abundan. Los que hay, se van; y los que se quedan, no están chiditos.
Bueno, ps checamos entrada, intercambiamos saludos y besos y buenos días señor ingeniero. Pasamos una severa revisión (ja!) y entramos a chingarle duro.
Lo primero que hay que hacer, es concentrarse mucho, decir oooom oooom y ponernos en contacto con el universo para poder detectar cualquier error en el sistema. Es, tal vez, la parte más difícil de nuestro día:
Pero ese proceso nos desgasta mucho mucho. Afortunadamente, la empresa cuenta con el más avanzado sistema para mantener la atención del trabajador en sus ocupaciones; sistema infalible con el que se obtienen grandiosos resultados:
Y también está el programa "Echate una pestaña, compañero" que consiste en brindar 15 min de absoluta relajación con canciones de Enya y Enigma. Oh, todos amamos esos momentos:
Si, si, si, pero con tanta chinga el estómago pide gasolina y con grande dolor dejamos nuestras labores para ir al comedor más más más eSclusivo de toda ciudad:
Un salubre y cómodo aposento en el que nos brindan los nutrientes necesarios para regresar a salvar al mundo de Osama, similares y conexos!
Y en el que, en momentos de crisis, jamás reinará el caos, pues las señalizaciones son claras y precisas y destinadas a salvaguardar la vida de los comensales.
Y después de ingerir los sagrados, volvemos animosos y reactivados a darle duro y tupido y que chingue a su madre el que no trabaje! Aunque, eso sí, dado que esta compañía es muy open mind, nos podemos vestir a la última moda que más nos haga sentir cómodos y en contacto con nuestro Yo Interior.
Es cuando aprovecho para lucir mis trapos de las ventas nocturnas de Liverpool, Sanborns, Sears, JC Penney y Dorian's. ¡Buba, soy la reina de mi área!
Admítanlo. Tengo el mejor trabajo del mundo.

