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Relaciones públicas
Viajar en camión es símbolo de un estado superior de naquez. Yo soy naco, tú eres naco, él es naco. Pero lo bonito de esto es que a veces te encuentras dos que tres caras desconocidas que luego se convierten en conocidas. Vaya, tú esperas el camión a las 6:15 y otras 3 personas también lo hacen. Al principio no se hablan, sólo se miran de reojito con tremendas tijerotas: "chales, este wey trae la misma camisa que ayer... se le ve la misma manchita" Cosas así. Luego la rutina rompe el hielo y comienzan a darse los buenos días, los cómo estás y los nos vemos luego. Animales sociales, a fin de cuentas. Y de ahí puedes sacar una bonita amistad... sabiéndole rascar, claro.
Acoso
Hermoso es, también, que te subas en tu esquina y que a cierto número de cuadras ya tengas fichada a una nalga. Es delgada, nariz perfecta y el cabello hecho una mierda, pero te encanta. Como todas las mujeres, se sienta lo más cerca a la puerta; tú te mantienes a las vivas para cuando se baje.
Luego de serpentear por medio pueblo, la víctima se baja. Pero te dices que estás retrasado y decides que es mejor esperar otra oportunidad. Sí, claro, porque jamás admitirás que te cagas de miedo.
Eclecticismo melómano
Más hermoso aún, es la música ambiental. Desde los soporíferos lamentos josejosianos y la cumbia colombiana, hasta la más reciente producción de una tanda de sombrerudos, tripones y bigotones (¡como los choferes, qué casualidad!).
¿Llevas -como buen naco- tu aipo para escuchar a tu banda nopalera favorita? Mamas, porque los chofis viven obsesionados por que sus gustos los conozca hasta el último pendejo que va colgado en la puerta trasera. No hagas berrinche, tómalo como una lección de crecimiento a tu tolerancia hacia el prójimo.
Cachondeo
¿No desayunaste, morrita? ¿Qué tal unos tallarines de camarón? Una de las ventajas del transporte público, es que puedes discretamente untarle tus miserias a desconocidas. O ni tan discretamente.
Lejos de la aceptada opinión popular, esto no es tan puerco como suele pensarse pues hay mujeres que disfrutan que les den talloncitos. Se lo juro, señores. Generalmente son feas, eso sí, pero sí hay marranas de camión. Recuerdo mucho un diálogo que escuché hace años; las dos chavas iban paradas y un tipo pasa por detrás de ellas:
-¿lo sentiste?
-sí
-no estaba muy grande
-y no estaba duro jijijiji
-jijijiji
Y yo de unos 10 años y tan pinche inocente que no sabía de qué hablaban esas mujerzuelas. Diosito nunca quiso que me pervirtiera tan temprano.
Entrenamiento nasal
En la mañana, todo mundo huele a limpio.
En la tarde/noche, todo mundo apesta. Los choferes deberían regalar bolsas para el vómito.
Mercado móvil / Centro de rehabilitación
Son la onda: drogadictos que se hacen pasar por ex-drogadictos en nombre de Dios para venderte una pluma y regalarte un volante de la casa de rehabilitación en la que ellos encontraron la luz, el camino correcto, porque bienaventurado es el que cree con los ojos cerrados en la palabra de nuestro señor jesucristo, hermanos. Cómprenme una pluma, no sean ojetes, ya no quiero robar para conseguir la piedrita.
Snif...
Pudientes con salario mínimo
También me sacan de onda los que contestan a gritos su celular de 50 mil pesos, como diciendo "hey, miren pinches muertos de hambre, tengo un celular poca madre!... sí, sí, sí, viajo en camión y me visto como pordiosero, pero con mi sueldazo de vigilante en Chedraui, miren lo que puedo comprar, putos" Siempre son animalitos parecidos.
Conclusión
Usar el transporte público es una aventura que no vale la pena vivirse. Siempre será mejor tener un auto propio y chocar, atropellar perritos, volarse los altos, pagar mordidas, mentar madres, ser tu jaime, ser el jaime de tus cuates, etc.
Bien, voy bien.
Ahora sólo me falta el auto.


9 comentarios:
Mira nomas, tomamos la misma ruta, solo que yo en la 94
eso del transporte publico realmente es una aventura.
y la fauna nociva con la que uno va encontrandose en el camino es algo dignisimo de comentar en cualquier blog de criptozoologia!!! jajaja
cool post!!!
Chale hace mucho que no me subo aun camion (microbus le dicen aca todo agringado) pero recuerdo que era chido viajar en el estribo, arrimarle el camaron a una vieja mas o menos buena, escuchar la musica chida de los choferes, oir conversaciones ajenas, tantas cosas chidas
Te falto decir que en el transporte público sobra material para escribir... o si lo hiciste?
Y a mí que me gustaba el transporte público de Cancún. Aunque sólo lo he tomado del centro a la zona hotelera y visceversa. Oh decepción
Tienes razón pinche Cani, es entretenido viajar en camión, lástima que aqui en mi rancho ya no hay camiones, puros micros, y a esos no me subo por cuestión de principios, pero cuando andaba de-a-más-jodido, si me relajaba observando y escuchando mamada y media, la parte menos solitaria del día de muchas gentes, ahora ni modo de arrimarme yo mismo el camarón,verdad? bueno, langosta en mi caso...
jajajajajajajaja ex-drogadictos en el nombre de dios jajajajajajajajaja
O sea que... si vender piedritas en los camiones para comprar plumas ya no es negocio, tons... ¿que hago?
jejejeje
buen post !!
cuidese !
hola amigo:
oye, sólo estaba pasando por aquí y me encontré con la sorpresa que en un blog de myspace te están pirateando tus entradas de blog. Me parece una pena que no exista gente con ideas propias y pretenda adueñarse de las que no son suyas, te paso este mensaje para que tengas cuidado y si gustas le reclames al tipo que lo hizo... te dejo la dirección de myspace:
http://blog.myspace.com/index.cfm?fuseaction=blog.view&friendID=46178399&blogID=375616701
Anda, deja tu letanía...