Hace 10 horas
Añadido 06.06.06
¿Y el anticristo? aaaah, váyanse a la verga! ¿era mentira?
Y yo que me acabé mi champú, mandé a la chingada a mi jefe y perdoné a mi padrastro por haberme obligado a trabajar de vocerito desde los 6 años... snif...
Este hermoso, hermoso post va dedicado a Dulce, quien en el anterior se aventó máximas estilo "si t la das de bien maton no t has de sentir bien scream k nako eres stas bien pendejooo aver si t matan atu madre puto o atus karnales aver si t gusta kabron"
Y como yo soy bien scream, ahí les va un hermoso himno a la feminidad. Redoble, por favor...
Puta madre, ya me hartaron con eso.
Dejémoslo lo suficientemente claro: las mujeres mexicanas no sólo son bigotonas, también son estúpidas, asquerosamente regordetas y todas unas bestias descerebradas al volante. Es una completa mentira que sean hermosas, no lo son, y Salma Hayek es el peor ejemplo que pudo poner Ferro como excepción. Salma tiene quijada de hombre, ojos feos, chichis de hueva y si se pusiera uno de esos arneses que usan las tortillas, la haría mi compadre porque no tendría la menor duda de que es un hombre.
Comprendo a la perfección la indignación de la fracción femenina de este país, pues, ¿qué tantos sesos se necesitan para ofenderse por una mamada de ese calibre? A huevo, no muchos, y como todos sabemos nuestras perras nacionales no gozan de cantidades industriales de ellos.
Es hilarante ver una y otra vez a conductoras que intentan devolver la bofetada al ponerse bigotitos de utilería y luego escupir de la manera más infantil argumentos acerca de lo orgullosas que deben sentirse las otras bigotonas por ser lo que son.
Lo que no comprendo es ese afán internacional por decir que estas zorras valen más de un centavo. Coño, no lo valen, ninguna de ustedes vale más que los mocos que les tiramos en las nalgas. Son lo que tenemos al alcance, entiéndanlo, y si por nosotros fuera nos iríamos con una argentina, una española, una japonesa de panochita apretada, una italiana o, aunque apesten a queso podrido, una francesa. O mejor aún: con las cinco. Y mis respetos para los cabrones que lo han logrado.
Pero ustedes, pinches indias hijas del nopal, no son hermosas, ni "fogosas", ni ningún otro adjetivo que se le pega insistentemente a toda mujer latina (otra mamada por demás discutible).
Ustedes son ¿cómo decirlo? son una artesanía que se consigue en un pueblito que se muere de hambre, y están lejos, pero muy lejos de ser consideradas una obra de arte.
Así que tíñanse ridículamente el cabello de amarillo, usen ropita de diseñador putete, échense channel en el sope, lávense la pucha con benzal, rasúrense el mostacho con gillette [para una afeitada más al ras!], estudien sus licenciaturas, sus posgrados, sus maestrias, cómprense un látigo de siete puntas y esclavicen a unos cuantos tipos miserables, no importa, pues hagan lo que hagan seguirán siendo unas inditas hambrientas de la inteligencia suficiente para poder quitarse ese logo del culo que dice "Hecho en México" y ponerse ese otro que tanto ansían tener y que reza, oh, Buba, "Made in USA"
Y si me preguntan, sí, la verdad me avergüenza ser mexicano, si hubiese podido elegir, habría decidido nacer en una tribu de esas en las que la lluvia es un dios, el sol es otro dios, y en donde nadie te la hace de pedo si te coges a una morrita de doce años, la dejas preñada, y la matas a pedradas si se le ocurre chuparle el pito a otro cabrón que esté más pinche feo que el pequeño Groda, el de bambucha.
Eso sería vida, y no esta mamada de vivir en una ciudad húmeda, con el ambiente salado y plagada de gringas putas y borrachas. Pero ps, ya saben, no se puede tener todo en esta vida...

