EL pasado martes 19 de Julio, este blog cumplió dos años de vida. No es que lo haya olvidado u "olvidado" con el fin de no mencionarlo, fué solo que el mentado huracán vino a aguarnos la fiesta y tuvo que posponerse.
Durante estos dos años este changarro no ha tenido otra intención que ser un anaquel exhibidor de manías reales y ficticias, de babosada franca y de vulgaridad recurrente, de gore, de ternura y dos que tres chispazos de cordura.
No tenía idea de cuánto me gustaba escribir hasta que comencé a hacerlo aquí. Y tampoco tenía idea de las satisfacciones que un sitio como este puede brindar, y que conste que no hablo de la hinchazón inevitable del ego.
Algunas veces intenté escribir en libretas, al más puro estilo adolescente, pero solo escribía un par de cosas y lo dejaba por la paz porque ¿para qué redactar algo que solo yo leería? Terminaba sintiéndome como una niña de secundaria con su diario de candadito...
El blog ofrece una manera tremendamente fácil de publicar lo que sea, cuando sea y sin costo alguno. Es la así llamada libertad total de expresión, al menos por ahora.
Al principio es adictivo. Uno quiere postear todos los días, todo el día, todas las experiencias. El autor de Tourette, un blog de esos geniales que están en los sótanos, lo describe de manera magistral:
"Qué cagado es esto de tener un blog, pareciera que uno solo vive para venir corriendo como imbécil a escribir todo lo que le pasa/piensa. Uno a veces puede pasarse horas editando un pinche post para que todos nuestros amiguitos blogueros vengan y nos digan Hey! que chingon!, y seamos felices por unos momentos, me siento patético."
La adicción puede desvanecerse o ir en aumento, es diferente en cada caso. En el mío, creo que se ha mantenido en niveles razonables, lo cual ya es ganancia.
Ignoro si con el paso del tiempo esto de los blogs tenga alguna repercusión en la sociedad. También ignoro si algún día nos pagarán por regalarnos a los desconocidos. Mamichula me envió hace tiempo un correo en el que dice que en EU, las grandes empresas ya están reclutando gente con blogs, para hacerse publicidad de manera fresca y en lenguaje casual. Suena bien, yo espero que pronto suceda lo mismo en este país y que los de editorial VID o la legendaria EJEA o los de Mango, me recluten para hacerle promoción a sus revistas para albañiles...
Todos los blogs evolucionan y eso lo sabe cualquiera que haya leído alguno regularmente por varios meses. Este blog cumple dos años y calculo que su edad mental está por ahí de los 16 y que todavía le cuelga para convertirse en un blog serio y pomposo, lleno de adornos inútiles y cremas antiarrugas.
Y no es que vaya a salvarse, solo que no le ha llegado su calavera...
Así, pues, damos ingreso a 365 días más de existencia y alaridos contra el cielo, buscando la salvación por los atajos y a los infiernos con sus diablitas [que imaginamos suculentas y bastante, bastante putonas].
Gracias, muñecas, por engordarme el ego. Gracias por incentivar mi ociosidad y evitar con eso que salga a matar niños pobretones a la hora de la salida en las escuelas públicas. Gracias por los comentarios, los saludos y los abrazos que no llegarán. Gracias a mi hija Viki, a mi carnalito K, a mi compa Chad, a Mia por las buenas pedas y las conversaciones que parecían interminables, al gordo del ciber por haberme dado tema de post, a la Alacrana por recordarme que la mujer que quiero tener en mi vida es muy posible que exista, a Carmen por sus palabras de aliento, a mi exjefe Puro Hueso por demostrarme con su pendejez e ignorancia que tales males no se eliminan mágicamente con un título universitario, a Hugo García Michel por las lecciones mensuales de literatura, a Paty y Selma Bouvier por hacerle la vida imposible a Homero, pero sobre todo gracias a ustedes, queridas lectoras, que con sus retornos me han hecho creer que mucha gente me visita, lee y consume.
Suficiente miel, ahora lléguenle a la chingada, cabroncetes, que tengo cosas qué hacer.
Hace 6 días

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