De los Placeres sin pecar,
el mas dulce es el cagar,
con un periódico extendido
y un cigarrillo encendido
queda el culo complacido
y la mierda en su lugar.
Ir al baño, hacer popó, hacer del dos, tirar el topo, sepultar al muerto, liberar a Willy, echarse una cagada, sacar la mierda, como sea que le digas, siempre te referirás de manera poco científica al acto simple y natural de defecar [qué feo se oye! es como decir pene y vagina!].
La caca o mierda, en sí, produce repugnancia [sobre todo la ajena, porque la propia como que no hay tanto lío cuando se carga un olor sano y normal] y por eso se le utiliza en sentido figurado para referirse a las peores cosas de la vida: *me siento de la mierda *esto se fué a la mierda *me hizo mierda *pinche cara de mierda *vete a la mierda!, etc. Eso ya cuando uno está crecidito, porque cuando comenzamos a ser concientes de que una parte de nosotros se va por el caño, nos produce un sentimiento de pérdida. Es normal, pues sabemos que se trata de algo nuestro y, de la misma forma que no queremos tirar un ojo o una mano por el caño, tampoco queremos ver desaparecer a nuestra preciada caquita. Pero el tiempo nos enseña a resignarnos, perderla y luego a ya no querer verla.
Cagar es un acto íntimo, muy íntimo. Podrás cepillarte los dientes o darte un baño al mismo tiempo con tu pareja, pero, a menos que sea parte de la lista de ambos de placeres insanos, jamás de los jamases y nunca de los núncares, te sentarás a compartir una cagada con él/ella. ¿porqué? porque es el acto físico más íntimo que posee un ser humano.
Cagar, pues, es algo que puede producir mucho placer pero también mucho dolor, coraje o desesperación. Veamos:
Placer. Cuando tienes todo el tiempo del mundo, un baño limpio a la mano y no padeces ninguna enfermedad del buen cagar, soltar la mierda resulta tremendamente placentero. Te sientas, relajas el culo y dejas salir al invitado. Este proceso puede tomar unos cuantos minutos o extenderse a casi una hora, dependiendo de la adicción y lo que se haga durante el mismo. Leer es lo más utilizado. Hay quien se lleva el periódico y se lo avienta completito. Hay quien ya tiene sus revistas en espera de ser leídas a la hora de la verdad. Y hay quien simplemente toma el champú o la crema de afeitar para enterarse de los ingredientes químicos que a la larga le dejarán pelón.
También hay quien solo piensa y piensa y se pierde en sus pensamientos. Salta de uno a otro y se le ocurren pendejadas que, en estado normal, jamás se le ocurrirían. Yo soy uno de ellos y puedo decir que tal ejercicio es más que relajante, que es algo así como tirándole a místico. Cuando se está en un sanitario público y se dispone de cualquier instrumento con tinta, puede quedar evidencia de ello. Frases grandiosas han sido escritas bajo este trance.
Dolor El estreñimiento hace que un acto tan lindo se convierta en un calvario, según me han dicho porque gracias al cielo yo nunca he sufrido la tortura. Una vez alguien me dijo que el estreñimiento es de lo más autohumillante, pues eres violado por tu propia mierda. Ouch!
Desesperación Es un castigo divino [tu pinche mal karma] que te estés cagando y no puedas o no haya donde hacerlo. Un ejemplo clásico es en clase: estás con el maestro joputa que no da permisos para ir al baño y tienes que fumarte la clase o peor aún, el examen, apretando el culo para evitar la catástrofe de tirar la diarrea que te produjo meterte las jícamas y los mangos con harto chile como desayuno. O estas en un lugar público en el que no hay cagaderos. O que no haya agua cuando estás en casa ajena. O, y esto debe ser obra de Satán, que ya hayas tirado tus pelototas de mierda y no haya papel, eso es frutrante, muy pero muy frustrante.... diiiiiiiiiiiiiiiicen.
Coraje Que hayas sufrido mucho por conseguir un baño, que hayas apretado el culo por mucho y tiempo y cuando te sientas y aflojas, lo único que salgan sean los pedos que tenías atravesados.
Náuseas Un baño sucio, de preferencia en un bar de mala muerte, con caca y meados en el piso, y sacar pura agua molto aromática por el culo es gatillo infalible pa' la guacareada involuntaria y la pérdida automática de las ganas de vivir [mientras tú te estás conteniendo para no desembuchar, miles de niñas tilicas se meten el dedo (en la boca) para hacerlo y no estar, ejem, gordas, celulíticas y fuchis]
Bah...
Otra cosa muy conocida respecto a todo esto, es que, socialmente, las mujeres no cagan [exceptuando a las gordas y feas]. Asociamos el ano femenino al placer y no al drenaje de gruesas, pastosas y apestosas mierdas. No concebimos que la chava que nos trae de cabeza no caga bombones, diría mi carnalito K... cosa que termina por aceptarse llegado el matrimonio. Parece increíble que algo tan bonito [cara preciosa, tetas de lujo, nalgas de princesa, piernas perfectas, manos y pies suavecitos] esté relleno de vísceras y mierda, pero lo está y también, como con las gordas y feas, el madrazo que propina en las narices es de temerse.
Ja! Y tampoco imaginamos a nuestros personajes preferidos cagando [tan solo de imaginarme a Julieta Venegas sentadita tirando espagueti por el culito, se me alista el palo pa' colgarle la bandera y aventarme el himno nacional con sus pinchemil estrofas]
En fin, todos cagamos, todos. Todos nos limpiamos el culo como los animales domesticados que somos. Jamás hablamos mucho del tema [-que hiciste hoy? -me aventé una cagada fenomenal! de película!] y dejamos que sean los perros los que caguen y se vean chistosos cuando lo hacen [mi agüe decía que no hay que ver a los perros cagando porque te salen verrugas en los ojos. Jamás dijo algo acerca de verlos coger...]. Bajamos la palanquita y damos por terminado el asunto, sintiéndonos muy civilizados por que no lo enterramos en la selva amazónica o, pa' no ir tan lejos, en la selva Lacandona. Tristes cavernarios en negación.
Conquistarás el espacio exterior. Escribirás un libro muy vendido. Tendrás un auto rojo convertible y una puta hambrienta de pop en el asiento delantero. Serás la esposa de fulanito y una mujer exitosa. Ganarás un Oscar y el Nobel. O tal vez solo sigas con tu miserable vida como hasta hoy. Pero nunca, escúchame bien, nunca dejarás de cagar, querido lector; con decirte que en el momento en el que te mueras, cuando estires la pata y se abran las compuertas del Infierno, junto con ellas se te abrirá el culo y soltarás una aliviante cagada de despedida...
"Llega la maestra de primer grado de primaria a dar su clase y ve en el pizarrón:
CACA Y PIPÍ
MANITAS NEGRAS
Y dice a sus alumnos:
-Al parecer, hay un vandalito entre nosotros. Pero hoy no quiero castigar a nadie, así que cerraremos los ojos por un minuto y quien sea 'Manitas Negras' se levantará de su lugar y borrará esa grosería
Todos cierran los ojos. Se oyen unos pasos. Una vez concluído el tiempo, los abren y ven el pizarrón:
CACA Y PIPÍ
MANITAS NEGRAS NUNCA SE RAJA!"

