A este punto, ajusto que lo menos que puedo hacer es matar a alguien y mucho menos matar a mi padre.
Y es que la raíz de esto es que me siento solo, me sé solo. Quiero un corazón ajeno que no se me haga pedazos en las manos y una cuerda atada al pescuezo para olvidar que ello es imposible.
La gente derrocha simpatía entre ellos. Son cálidos y amables y sin embargo no saben nada uno del otro. Creen que preguntándose cosas tan simples como la música que les agrada o la película que más recuerdos les trae, les hará conocerse entre sí y luego se sorprenden si el otro se afana en una venganza o en pegarse un plomazo en el lugar donde se supone que tiene la cabeza.
Pareciera necesario acortar las distancias o por lo menos jugar a que es posible. Y ahí los tienes, compartiendo una vida que se irá directo al pozo, insistiendo en patrañas que se propagan con los años y que se encargan de cultivar en sus hijos, a sabiendas de que es una mentira que corroe los hilitos débiles de la cordura. Simples endorfinas.
Es extraño. Pues asi y con todo, sujetándose en su ignorancia, mantienen un algo que les impide separarse. Y es ese 'eso' lo que no alcanzo a entender, lo que no puedo entender.
Posiblemente con el tiempo encontraré una respuesta y este cansancio se haga menor. Quizás llegue el día en el que tranquilamente pueda decirme 'demonios, es tan claro!' y se me salte una sonrisa que no se deslice y se mantenga en una memoria que no sea la mía.
O tal vez no. Y es precisamente a eso a lo que le tengo terror.
...jejeje era de esperarse, parece que te ataron a tu signo. Querías una respuesta? Aquí la tienes.
Que no hayas matado a tu padre fué, y te lo digo con una enorme sonrisa, un gran acierto. La gente, como podrás ver si volteas a ambos lados, no es culpable de su ignorancia aunque sí es responsable de ella y eso, mi ya ni tan futuro groncherito, te incluye.
Por lo de tu soledad, bah, no seas tan dramático. Mejor carga baterías y afila machetes porque aún te faltan más decepciones y conocer gente a la que creerás cerca, muy cerca, y luego resultará que siempre no. Tú sereno, moreno, que todo será para bien. En serio. Oh, chingaos, te doy mi palabra sobre... sobre... coño, venga, sobre el Nevermind.
Tal vez esto tampoco lo creas, pero tú también preguntarás cosas tan simples como la música y las películas, pero para ese entonces, habrás afinado tu oído y escucharás el tono de la respuesta y archivarás el dato adjunto para futuras acciones, tanto benevolentes como maléficas. Dejarás de necesitar que la gente, 'el resto' como les dices, te conozca por lo que eres y se salte la barrera de las, ejem, apariencias. Tu morbo crecerá y te cagarás de la risa ante las cosas que hoy te hacen dar vueltas como bicho alrededor de un foco de 100 vatios [para quien no lo sepa, un vatio es casi lo mismo que un batio, solo que bien guardadas las proporciones].
Ah, sí, lo de las simples endorfinas. Bueno, en realidad, sí, solo son pinches endorfinas, pero saben bien y pueden volverte adicto. No serás inmune como lo serás con el sexo. De hecho, tu adicción a estas será directamente proporcional a tus repetidos azotes contra el asfalto. Ah, y por cierto, ya no dejarás el ambiente manchado de sangre, el nuevo Ariel con perlas activas que comprarás en el tianguis, hará maravillas.
También entenderás 'ese algo'. Y no será algo que quieras tener. Y no andarás por ahí mendigando secretamente en los botes de basura. Comprendido el fraude, te caerá el veinte de porqué no hay devolución de tu dinero y no malgastarás más esos centavitos. La mala noticia es que el desencanto te dejará un saborcito extraño en el paladar, casi por la campanilla. Ese sabor solo puede ser removido con una lengua que definitivamente no será caníbal. Y será, ay Chuchito!, tu salvación y luego tu perdición.
No llegará el día en el que digas 'demonios, es tan claro!' porque no lo será. Te guiarás con un perro lazarillo y confiando en tu suerte. Te sabrás protegido aunque ignorarás por quién. Y ese viejo terror se convertirá en miedo y el miedo en preocupación y la preocupación en un sospechoso y productivo letargo.
Así como lo oyes...
Oh, no suena muy tentador, edá? Pus más te vale que vayas haciendo algo para evitarlo, cabroncito, porque créeme que aquí tenemos un chingo de chamba por tu pinche culpa.
Hace 5 días

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