
Ana Frank
[1929-1944]
A Anneliese Marie Frank, nacida el 12 de Junio de 1929 en Francfort del Meno, Alemania, se le atribuye el famoso libro originalmente titulado Het Achterhuis["La Casa de Atrás"], conocido en el idioma de Chespirito simplemente como Diario.
Algunos investigadores aseguran que el libro no pudo haber sido escrito por la niña en los periodos comunmente aceptados, del 12/06/42 al 01/08/44, puesto que hay hojas escritas con bolígrafo y este fué inventado en años posteriores a tales fechas. También, se afirma que la caligrafía de las cartas no coincide con la que se sabe con certeza que sí fué producto del puño de la judía. Y para rematar, se pone en duda la existencia de una radio con la que presuntamente Ana obtuvo los datos precisos sobre los bombardeos, invasiones y declaraciones políticas que figuran en el diario.
Ok, para quien no tenga ni puta idea de lo que estoy hablando, le pongo al tanto. Durante la invasión alemana y el machaque a pisotón desesperado de los nazis contra los judíos [cuyo único pecado fué no caerles simpáticos a los traumas del Führer], mucha gente logró esconderse en casas de amigos alemanes [sí, niñas, no todos los güeritos ojiazules eran culeros]. La familia Frank fué una de ellas, cobijados bajo el manto de Viktor Kugler, Johannes Kleiman, Miep Gies y Elisabeth Voskuijl. Junto con los Frank, otra familia fué aceptada para darle protección: los Van Pels, de Osnabrück, Alemania.
Primeramente como un regalo de cumpleaños y posteriormente como un desahogo ante la vida de escondidos, Ana escribió un diario en el que hace gala de una inteligencia y sensibilidad que muchos pendejines y pendejinas de estos ahoras, ya cagándose en los veintes y entrando a los treintas [en los que, asegún los jipis, no hay que confiar], sería bueno que tuvieran... o, ya de perdis, la mitad de eso.
El diario relata sucesos de la vida cotidiana de una familia escondida de los juegos rudos de los nazis, las carencias y las formas que encontraban para que la estancia les fuera leve. Algo así como un Big Brother judío cuyo gran premio al final era la muerte.
Lejos de creer si el libro fué escrito o no por la adolescente, en mi opinión [que cambia al mundo y se adelanta décadas a su tiempo], creo que lo importante es la forma en la que se desenvuelve la psique de la personaja. La redacción de los estados de ánimo propios y ajenos y la descripción detallada de acontecimientos, ganaron mi respeto en el 98, año en el que movido por el morbo ante una contraportada que reza "un testimonio único en su género sobre el horror y la barbarie nazi", lo compré, obteniendo con ello, un ejemplar que está en el número dos de mis pocos gustos lecturescos, superado únicamente por Juan Rulfo y su Llano en llamas.
Sábado, 20 de Junio de 1942
Para alguien como yo es una sensación muy extraña escribir un diario. No sólo porque nunca he escrito, sino porque me da la impresión de que más tarde ni a mi ni a ninguna otra persona le interesarán las confidencias de una colegiala de trece años. Pero eso en realidad da igual, tengo ganas de escribir y mucho más aún de desahogarme y sacarme de una vez unas cuantas espinas. "El papel es más paciente que los hombres." Me acordé de esta frase uno de esos días medio melancólicos en que estaba sentsada con la cabeza apoyada entre las manos, aburrida y desganada, sin saber si salir o quedarme en casa, y finalmente me puse a cavilar sin moverme de donde estaba. Sí, es cierto, el papel es paciente, pero como no tnego intención de enseñarle nunca a nadie este cuaderno de tapas duras llamado pomposamente "diario", a no ser que alguna vez en mi vida tenga un amigo o amiga que se convierta en el amigo o la amiga "del alma", lo más probable es que a nadie le interese.
He llegado al punto donde nace toda esta idea de escribir un diario: no tengo ninguna amiga.
Al principio, y pa' qué negarlo, me encabronó no leer nada sobre masacres, torturas y judíos convertidos en jabón. Nada de sangre en las paredes y nada de violaciones a las mujeres frente a sus hijos y a sus maridos. Yo pagué por leer eso, chingaos, y me salen con esto. Pero poco a poco mi lado salvajón se calmó y mi parte cursi, niña y sensible afloró a raíz de una identificación con quien había escrito el susodicho librito. Si, también en mis entrañas circulaban sentimientos parecidos. Dolor de ser isla, diría Huidobro. Y no solo eso, sino que hasta la fecha, si muestro este blog a gente que me conozca en la vida fuera del msn o el correo, la sorpresa y el juicio en contra resultan inevitables. No les cabe en la cabeza que yo, el Luisito de la risa fácil y jetas traga-años, escriba las barrabasadas que he escrito. Je, no vivo en el mundo que me gustaría, pero quién sí?
Martes, 1 de agosto de 1944
Ya te he contado alguna vez que mi alma está dividida en dos, como si dijéramos. En una de esas dos partes reside mi alegría extrovertida, mis bromas y risas, mi alegría de vivir y sobre todo el no tomarme las cosas a la tremenda. Eso también incluye el no ver nada malo en las coqueterías, en un beso, un abrazo, una broma indecente. Ese lado está generalmente al acecho y desplaza al otro, mucho más bonito, más puro y más profundo.
[...] Tengo mucho miedo de que todos los que me conocen tal y como siempre soy, descubran que tengo otro lado, un lado mejor y más bonito. Tengo miedo de que se burlen de mí, de que me encuentren ridícula, sentimental y de que no me tomen en serio. Estoy acostumbrada a que no me tomen en serio, pero solo la Ana "ligera" está acostumbrada a ello y lo puede soportar, la Ana de mayor "peso" es demasiado débil. Cuando de verdad logro alguna vez con gran esfuerzo que suba a escena la auténtica Ana durente quince minutos, se encoge como una mimosa sensitiva en cuanto le toca decir algo, cediéndole la palabra a la primera Ana y desapareciendo antes de que me pueda dar cuenta.
[...] Por dentro, la auténtica Ana me indica el camino, pero por fuera no soy más que una cabrita exaltada que trata de soltarse de las ataduras.
Como ya te he dicho, siento las cosas de modo distinto a cuando las digo, y por eso tengo fama de correr detrás de los chicos, de coquetear, de ser una sabihonda y de leer novelitas de poca monta. La Ana alegre lo toma a risa, replica con insolencia, se encoge de hombros, hace como si no le importara, pero no es cierto: la reacción de la Ana callada es totalmente opuesta. Si soy sincera de verdad, te confieso que me afecta, y que hago un esfuerzo enorme para ser de otra manera, pero que una y otra vez sucumbo a ejércitos más fuertes.
La segunda de los Frank, la única géminis que no me ha decepcionado, dejó mella suficiente como para que en mi estupidez intentara compartir sus letras con una perra descerebrada [nótese el rencor, juar juar!] que terminó por perderme el libro y patearme los huevos con una negativa que en un principio fué positiva, pero nomás para ser chivito de sus expiaciones.
Bueno, señoritas, les aconsejo que lo consigan, pues vale mucho la pena. Compren de preferencia el de la editorial Plaza & Janes, ya que la traducción es la menos pior que he visto, siendo que la de otras editoriales, la traducción es demasiado, cómo decirlo?... apendejada.
-Oye, Cani, y ese librito trae cosas, acá, cachondas?
-Pues, si para tí el que una morra de catorce años describa su coño con lujo de detalles resulta cachondo, pues entonces creo que sí...
Viernes, 24 de Marzo de 1944
De frente, cuando estás de pie, no ves más que pelos. Entre las piernas hay una especie de almohadillas, unos elementos blandos, también con pelo, que cuando estás de pie estan cerradas, y no se puede ver lo que hay dentro. Cuando te sientas, se separan, y por dentro tienen un aspecto muy rojo y carnoso, nada bonito. En la parte superior, entre los labios mayores, arriba, hay como un pliegue de la piel, que mirado más detenidamente resulta ser una especie de tubo, y que es el clítoris. Luego vienen los labios menores, que también están pegados uno a otro como si fueran un pliegue. Cuando se abren, dentro hay un bultito carnoso, no más grande que la punta de un dedo. La parte superior es porosa: allí hay unos cuantos orificios por donde sale la orina. La parte inferior parece estar compuesta solo por piel, pero sin embargo allí está la vagina. Está casi toda cubierta de pliegues de la piel, y es muy difícil descubrirla. Es tan tremendamente pequeño el orificio que está de bajo, que casi no logro imaginarme cómo un hombre puede entrar ahí, y menos cómo puede salir un niño entero. Es un orificio al que ni siquiera con el dedo puedes entrar fácilmente.
Eso es todo, y pensar que todo esto juega un papel tan importante.
Jojojo y luego me pregunto porqué piensan que soy un cerdo!
Nos leemus!
[Si, si, si: ya había escrito un post sobre Ana Frank (09/08/03) pero este blog es mío y escribo lo que se me pega la gana y si no te gusta puedes largarte mucho a chingar a tu madre a otro blog...
espera... espera... a donde vas, querido lector?...no te vayas, era broma, era broma!... estás ahí? uh?]

0 comentarios:
Anda, deja tu letanía...