Mi amor:
Te escribo solo para decirte lo mucho que te amo, que no puedo vivir sin tí y que eres la reina de mi corazón. Vivo prendido de tu imagen y de tu voz, vivo absorto en el recuerdo que tus labios dejan sobre los míos y en esa línea que dibujas cuando caminas. A veces pienso que no te merezco, que eres demasiado para mí y se me llenan los ojitos de lágrimas al saber que eres una realidad en mi vida y que siempre estarás junto mí. Te amo, mujer, y no está dentro de mis planes dejar de hacerlo.
Admito que tenemos, como cualquier pareja de enamorados, algunos problemillas, pero finalmente me regordeo de gusto cuando me doy cuenta de que entre nosotros lo que reina es el amor. Hay algunos detalles que el tiempo se encargará de limar, mi cielo, por ejemplo, el hecho de que de vez en cuando estes algo alterada y, aunque a fin de cuentas entiendo que es por razones ajenas a tu voluntad, no por ello dejo de exasperarme y termino discutiendo contigo. Pero es que, tú también, chiquita, si sabes que estás en esos días y que tu sensibilidad aumenta, digo, porqué no tratas de evitar ciertas cosas? No es tampoco, cosita, que te esté diciendo qué hacer o qué no hacer, es simplemente que creo que así nos ahorraríamos muchos corajes. Lo feo, es cuando me dices que todo es mi culpa. O sea, como si yo te hubiese condenado a tener que pagar con sangre el privilegio de ser mujer. No, chimichurris, no soy culpable de todo lo que me acusas.
Ponte a pensar un poquito, por ejemplo, que yo también tengo que aguantar a tus hermanitos, que no son un alma de Dios. Son niños inquietos y siempre están píde y pide dinero, como si yo fuera su alcancía. No les hago mala cara, nomás por tí, pero si por mí fuera, neta que los mandaba mucho a trabajar, de perdida a un semáforo haciendola de payasitos... no te das cuenta de esas cosas? son acaso muy difíciles de ver? Sé que no exagero al decir que, si balanceamos bien la situación, yo termino cediendo más veces que tú.
Y luego estan tus arranques de vanidad. Ok, si es cierto que estás linda, pero de eso a que andes recortando a cuanta vieja se nos atraviesa en el camino, perdón por la expresión, pero no mames. Nomás ves a una paisanita tirada a la chingada y en seguida empiezas con tu "pobre india, cree que se ve muy bonita con ese fleco de lo más naco?" y yo te doy el avionazo, neta, porque eso es lo que hago, darte el pinche avionazo, por que me importa un puto rábano la vida de las viejas que te encargas de recortar. Y te digo: sí, tienes un buen trasero, pero, chingaos, no jodas con tus insinuaciones de que eras la más buena de la colonia.
No es por mala onda, pero las hay mejores que tú y no te andan jode y jode criticandote los imperfectos que te cargas. Julia, para no ir muy lejos, tiene mejor culo que tú, la neta. Ya sé que vives celosa nomás porque me eche un palito con ella y te conté los detalles, pero ten en cuenta que fué antes de que empezara esta cosa que no sé si llamarle relación... y sabes por qué no se si es una relación? porque pa' todo quieres que ande como pinche perro detrás de tí. Coño, como si de verdad me lo recompensaras... ah, porque déjame decirte que no me lo recompensas. Tal vez tú creas que sí lo haces, pero salir con tus pendejaditas de "ay, no, por el culo no, por el culo no" no es recompensarme... como si tú ni yo no supiéramos que Juan el taquero te empinaba y te daba hasta por debajo de la lengua cuando te revolcabas con él. Es que eres bien puta pero te empeñas en negarlo.
Yo hago como que me trago el cuento de tu pureza y esas mamadas, pero sé lo zorra que eres. Digo, si te gusta la verga, porqué me vienes con esas chingaderas? Ah, y luego tus jaladitas de "me quiero casar contigo"... no mames... pa' qué? a ver, dime, pa' qué te quieres casar, si podemos coger sin casarnos? eh? dame una buena razón, pendejita descerebrada y egoísta, para atarme a tu estupidez por el resto de mi vida. Sabes qué? ya que estoy entonado, he de confesarte que sigo cogiendo con la Julia. Con ella las cosas son directas, no tengo que estarla convenciendo ni escribiendole cartitas mamonas en las que le eleve los calzones hasta el cielo: me da una buena mamada, me afloja el culo y cuanto termino de tirarle las babas en la cara, no me viene con "abrázame, cariño... verdad que sí me amas?"
Sí, pendeja, por si no te habías dado cuenta, te estoy mandando directito a la chingada junto con la bola de oligofrénicos que tienes por familia. Si fueras alguien que valga la pena decir la sarta de mentiras que me obligas a decirte, créeme que lo pensaría dos veces, pero tú no me sirves para una puta madre, más que para chuparme el dinero y mal chuparme el instrumento de guerra que llamo pito.
Así que a la verga, putita, a la verga... úchales, úchales !!!
[Este post lo escribí el 22 de abril. No lo publiqué en su momento porque sentía que era estúpido y poco gracioso, muy caníbal para mi gusto. Aún ahora pienso que lo es, pero shhhh, que quede acá entre nos... va o no va?]
Hace 5 días

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