Niñas, sé que les prometí un audiopost con mi hermosa y masculina voz de mariachi tequilero y que no les he cumplido. El pequeño problema es que mi conexión ha sido suspendida por exceso de pago y nomás no me he puesto al corriente. De hecho, estoy postiando desde un lugar del que mejor no doy detalles... uf!
Les prometo [allá ustedes si me quieren creer] que tan pronto como me llueva el dinero y resuelva ciertas situaciones que atiborran mi cabecita de suposiciones y conclusiones y retortijones, les daré lo que les debo. Las quiero con tocho mi cucharón y saben que sería incapaz de decepcionarles.
Eehhm... creo que es todo. Soy breve porque tengo que reafilar el machete y comprarme algunos estupidizantes para evitar enloquecer.
Les dejo. Aunque no por mucho tiempo. Cuídense. No hablen con extraños. Sean buenos y compartidos. Sean correctos. Escuchen más. Hablen menos. Vayan al cine y compren un tarro enorme de Coca y unas palomas con harto chile. Recuéstense sobre quien tengan a su lado. Traten de ser menos ignorantes. Y no hablo de la ignorancia del 2+2, sino de la otra ignorancia. Hablen con su perro. No le jalen la cola. Eviten darse de topes contra la pared. Sean un poco menos cerebrales. Un poco más sensibles. Correr. Y agitarse a media lluvia. Como en la infancia. Amen gratuitamente. Odien si la paga es buena.Crean en Dios bajo su propio riesgo. No sueñen demasiado. Y abran los ojos sin que las ideas se les escapen por la ventana. Sexo ligero. Una Duff. O un halago innecesario. Sonrientes. Espectaculares. Desafiantes. Hilarantes. Y un abrazo que reconforte. Y una sonrisa que tranquilice. Acaso es mucho pedir?
Nah!
Hoy, niñas, hoy es uno de esos días en los que, maricón como suelo ser, me muero por vivir.
Coño...
Hace 5 días

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