Niñas, con la mala novedad de que las cosas marchan de tal modo, que las ganas de tripearme y joderme las pocas neuronas que me quedan literatureando la bazofia que tanto les agrada, se han ido por el caño.
He intentado por todos lo medios habidos y por haber inspirarme para lograr un relato porno, sucio, malévolo, anticristiano y antisatánico, barato, conmovedor, entusiasta, métrico, preciso, arrollador, elocuente, cachondo, pervertido, insistente, reconfortante, alucinante, recalcitrante, fácil, bonito, chido, atlántico [me encanta el adjetivo, solo que no puede aplicarse en cualquier caso... chingaos!] y todos lo demás etcéteras que ya conocen, pero nomás no se me ocurre ná.
Necesito algo que la eropornografía no puede darme... y estoy a punto de conseguirlo. Así que no os desespereis, Marta, pues calculo que para el sábado verás en el correo fulguriento la versión erógena de mis deseos reprimidos y la consecuencia lógica de mi palabrería de recluso [por abusos deshonestos... ay!].
- Por el culo no, por el culo no!
jijijiji... Les dejo, tengo que fingir ser un trabajador.
Hace 5 días

1 comentarios:
eropornografia, eh? :)
Anda, deja tu letanía...