Ah, chingaos...
"Ya mataste al pollito!"
- Sí, lo confieso: aplasté a mi mascota que tenía a los cinco años, un pollito... snif... mi pollito....
"A las diez te quiero aquí"
- Y se me armó la gorda por llegar a las 2 de la mañana. La cagotiza de mi vida.
"¿Y voy a ir ahí a poner mi cara de pendeja a escuchar tus pinches graciosaditas?"
- Cuando le entregué mi primer citatorio de la secundaria por burlarme de la mariconez de un profesorcillo de quinta.
"No es NO"
- Al pedir permiso para ir a inmiscuirme en crímenes preadolescentes. Nunca he sido muy inteligente que digamos.
"A ver: mueve la cola! "
- Jojojo siempre he sido un exhibicionista....
"Ya se te pasará, tú tranquilo..."
- Mi primera decepción amorosa.
"Ya se te pasará, tú tranquilo..."
- Mi segunda decepción amorosa.
"Trágatela!"
- Aprendiendo a tomar cápsulas... a los 15 años.
"Ya estoy hasta la madre de ese pinche cotorro!"
- Tuvimos un cotorrillo que todo lo destruía: desde lápices hasta las bases de las camas. Lo mató un perro.
"Ay, Luis, cómo dices pendejadas"
- Cada que hablo.
"... y le dijiste 'quieres ser mi amigo?' "
- Dice que, cuando entré al kinder, al no tener amigos ahí y sentirme solo, le pedí a un niño que fuera mi amigo. Yo finjo demencia.
"Cómo te fué?"
- Cada que regreso a casa, independientemente de dónde venga.
Amo, simplemente amo, a esa mujer que se dice mi madre [tengo mucha madre, niñas, aunque no lo crean!]
Hace 10 horas


0 comentarios:
Anda, deja tu letanía...