Hay un wey por ahí que se dice Canibal y que, hasta antes de saber de mi existencia y la de este Honorable Sitio, tenía un fondo azul-chingame-la-pupila en su blog y ahora lo ha cambiado por un bonito gris sobre negro y un letrerito que dice, en mi humilde opinión, mamonamente "since 1993", argumentando antigüedad... porqué será? jo jo jo jo
Y como no quiero empezar con la pendejadita esa de que "ay, manita, yo soy el original Canibal y tú eres una perra impostora", vamos a dejar algo muy en claro:
1.- sí, en los tags pongo como estúpido nick "canibal", y no creo que me vayan a confundir con ese wey porque cada quien tiene su ... como lo digo sin que suene mamila?.. su... a la chingada! su estilo [y hasta en las pendejadas que cada cual 'posteamos']
2.- este blog no se llama Canibal: se llama Canibalitum y
3.- generalmente no le lamo los huevos a nadie [a excepción de su Majestad, Changuito100]
Así que, tratando de anticiparme a cualquier estupidez infantil, he dicho.
Ok, entremos en materia: mis primeros propósitos a cumplir este año serán, definitivamente, dejar de escribir pendejadas y dejar de ver tanta pinche televisión [soy un pobretón ordinario que, extrañamente, comienza a negar su naturaleza]. Chance y con mucho, mucho esfuerzo y terapia cornejeana, deje de ver televisión; pero será tremendamente difícil que deje de escribir pendejadas... y para muestra:
María no sabe cómo es que ha sucedido esto. Trata de entenderlo, se pasa la mano por el cabello, mira por la ventana.
Apenas ayer, era una niña en casa de sus padres, comiendo mierda y viendo televisión [como yo], viviendo las embestidas de la pobreza y la ignorancia de los maestros de secundaria. Tenía un perro sin nombre y un novio que la dedeaba cada que tenía oportunidad. Y le gustaba. O ya no sabía si le gustaba o estaba acostumbrada. Porque uno a casi todo se acostumbra.
Mas hoy, todo eso ya no existe. Esa vida se acabó. Se fulminó en el segundo en el que su padre la puso de cuatro en el baño y le arrancó de un putazo el trozo de alma que le quedaba. Y, tras la sensación de ser desacreditada por todos, corrió a los linderos del infierno en una alcantarilla, en medio de unos cuantos desconocidos y unos cuantos litros de thinner.
Y como todo vicio necesita ser mantenido... pues vas, chiquita.
-qué onda, chamaca? cuánto por una buena mamada?
-50 varos
-y te tragas la leche o eres de las pendejitas que hacen como que les dá asco?
-100 varos y me la trago
-órale, una profesional, cabrón! y cuánto por una cogida?
-igual
-pues va, súbete! a ver, carnal, dale chance a la morra.
Y ahora está sentada en el borde de una cama, desnuda, con el culo sangrando y preguntándose porqué dios le hace pasar por eso, como si hubiera un dios.
Aún así, no deja de soñar con un hombre que la ame, con tener hijos, un patio con césped y un perro con nombre. Sueña con sentarse a tomar café con una parvada de amigos, verse femenina con pantaloncitos de cadera y usar palabrejas en inglés, muy cool, muy in.
Aspira a un mundo imposible y un mono de estopa. Se limpia y regresa a su alcantarilla, pues el hambre y el sueño ya comienzan a pegar.
Es todo, niños y niñas, un fuerte abrazote a la poca o mucha perrada que ande por estos lares... [comienza el año y lo comienzo mal... ni pedos].
Hace 5 días

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