Ella le dice:"ven aquí, gordo..." Y él no contesta. Ella le dice:"qué tienes? mal día en la oficina?" Y él no contesta. Ella le dice:"mira, gordo, que sea lo que haya sido, no puede ser tan malo... ven aquí, conmigo..." Y él la mira de reojo. Ya ve venirlo y sabe que tiene que hacerlo una vez más. Y ella lo mira y le sonríe. Se toca tibiamente el pubis y le dice, en su lenguaje, que lo necesita. Y él responde mecanicamente, perdido en otro mundo; con ella, pero en otro mundo...
Tras los orgasmos de rigor, ella se apoya en su pecho y espera escuchar un 'te amo' que pronto saldrá de sus labios. Y al escucharlo, cierra los ojos y sonríe y, como si fuera la primera vez, le pregunta:"te gustó?" Y él, con la mirada fija al techo, recuerda los preciosos momentos que cinco horas antes, metidos en un hotel guareciéndose del mundo, vivió con la mujer de su vida. Entonces sonríe y le dice:"fué lo más maravilloso que me ha sucedido..." Y ella lo mira, se aferra a su pecho y sonríe de nuevo.
Hace 5 días

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