Tenía tieeeeempo que no iba a la playa. Ayer juí. Pero, oh, chingaos: llovió! Y no fué una ligera meadita de cachorro, no. Tláloc la trae contra mí [pus yo qué le hice?] y ya van varias que me la hace. Y ni cómo devolvérselas.
Tomé sólo una foto [si, una] y creo que va a salir chingona: la playa con tremendo nubarrón a punto de desgajarse.
Para la próxima semana iré con M [si al buen Tláloc no se le ocurre otra vez aguarme la fiesta], quien ahorita anda como que molesta conmigo: tengo que jalarle las orejas, porque neta que no fué mi culpa.
Por lo demás, todo leve: examen para entrar a chambear, nada de alcohol, corajitos, sonrisitas y una desconocida a la que pude haber conectado para que me [mal]enseñara a bailar salsa pero que no conecté por... como se dice?... si, por pendejo [el pretexto fué que no andaba de humor para entablar conversación con extrañas y suculentas chaparritas de cabello rizado y sonrisa maléfica].
Ah, sí y también entré a un cine porno [solamente había entrado una vez, hace como dos o tres años... en ese entonces todavía rifaba y había proposiciones indecorosas en los baños... dicen], lo cual fué poco memorable debido a las malas actuaciones de las porno-estrellas italianas y sus repetitivas apariciones. Veinte pesos que no volverán. Ni modo.
Es todo, escribo poco porque ando nerviosón...cositas, ya saben...
Hace 10 horas


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