Y hoy que pasé por donde trabajas y donde iba a buscarte a las diez y media, no pude evitar recordar la canción de la película Carne Trémula: "... yo te deseo la muerte dónde estés; y aprenderé a rezar para lograrlo..." y tampoco pude evitar recordar aquélla vieja emoción de verte recibiéndome con una sonrisa.
No tienes la menor idea de cuánto pude haberme enamorado de tí. Neta que no la tienes.
Hace 5 días

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