Olemos a viejo. Caminamos y hablamos e intentamos ser, dejando nuestro olor a viejo. Y jugamos a las alegrías repentinas, a los consuelos que por fin llegaron, con nuestro olor a viejo. Somos el blog que no se reinventa. Somos un blog viejo. Algo ya visto. ?Porqué visitarnos, entonces? ?porqué éste deseo exhibicionista?
Hay una luz que según nosotros se vislumbra. Una luz nueva que acabe con nuestra maldita estela vieja. Que nos haría muy disque felices si existiera, pero que no existe.
Somos la estrella apagada de Altazor, la cual sigue su órbita concienzudamente como si ignorara la inutilidad de sus esfuerzos.
Hay también un camino, un corazón, un alguien redentor, Mesías que ha sido esperado por años con su palabra de alivio ante estas estrechas puertas de Infiernito circular. Nos entretenemos en la espera con el único fin de seguir siendo nosotros, con nuestro conocido olor a viejo.
Pero sabemos que eso es imposible. Y entonces morir o algo parecido suena tentador. Suena romántico. Seríamos las víctimas, cosa que nos haría quedar muy bien con nosotros. Aplausos, por favor, pues tendríamos el protagónico. ?no es lo que queremos? No somos el blog que quieres ser. Somos el blog que sólo quieres leer midiendo tu distancia, contando tus pasos, agradeciendo la función.
Y nos damos por bien servidos cuando nuestro tag dice que somos lo tú crees que somos. Nos parece suficiente. Y regresamos a nuestras camas, después de una jornada de vida en blog, pensando que lo hicimos medianamente bien. No importa, habrán otras oportunidades de vertir en tu cerebro nuestra interminable lista de lamentos, con mayor éxito, con mejor impacto, como publicidad subliminal.
Mira, no te preocupes, no moriremos ni nada de eso. Como sea, lo sabes, pero es un gusto para nosotros poder recordártelo.
Así que, por favor, pasa, toma asiento y dime qué se te ofrece ?unas palomitas? ?un refresco?
Hace 5 días

0 comentarios:
Anda, deja tu letanía...