AMOR

Pasar por
los tormentos y las agonías de no verte. Cargar un calendario en la memoria de las fechas importantes. Tener un chupetón tuyo marcado en el cuello. Preparar un poco de café en la mañana y verte dormir, desnuda, con tu alma flotando a tu alrededor. Buscar el regalo perfecto para una cena que he planeado por semanas para sorprenderte. Escucharte reír, tenerte en mis brazos cuando lloras y cuando estás desbordadamente feliz. Morirme de celos por estupideces que luego me parten de risa. Buscar un rincón en la oscuridad para darte besitos de niños de primaria o deshacerme en una lujuria demoniaca. Volvernos rutinarios y predecibles. Dejar una canción tocando en la cabeza que con los años nos hará recordar. Caminar sin rumbo dejando a nuestro paso una huella que no podremos borrar. Ilesos de nosotros mismos. Ilesos del mundo y sus entes vacíos. Heridos por los latigazos de algo que sentimos y que nos obliga a estar juntos. Como una necesidad. Como un gusto. Como una unión real. Como una mentira repetida muchas veces. Como una verdad que quema el corazón y lo convierte en tedio a medida que envejece.
Y buscarte de nuevo y saber que estás ahí. Y que me busques de nuevo y que sepas que estoy aquí.
Sí, podría decirse que es amor.
Pero sé de algo que le sobrepasa. Una sensación que no puedo medirla ni saber si está funcionando en el tiempo real. Que es parecida a la que tengo cuando sucede lo que te he dicho. Pero no lo es. Es algo que comanda todo lo que siento y todo lo que pienso. Un algo hecho sensación abrigadora y embriagante. Agudeza del corazón que no se cae, que no se vence, que no envejece. Una feminidad que rodea cada uno de mis movimientos y trama cada uno de mis planes. Dulce. Triste. Infantil. Madura. Se adapta a lo que soy en el momento en el que estoy siendo. Pasa ágilmente frente a mis ojos con su dejo de inteligencia. Batería básica de un yo que se tambalea. Que duda. Que es feliz. Que se maravilla ante un cielo negro pululando estrellas que servirán para futuros sufrimientos.
Ése algo está aquí. Ahora. Llenando esta habitación. Y se extiende hasta donde mis ojos alcanzan a ver. Y cubre la Tierra.






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