BuBa, la niña con tendencias suicidas, la que se pregunta el porqué de las cosas teniendo sólo nueve años, la genialidad y la capacidad de análisis... Todos, absolutamente todos los detalles que he percibido en este personaje tan bien elaborado me han parecidos tremendamente buenos. El culpable de esta creación es un mexicano -si, leyó usted bien: un mexicano- llamado José Quintero, quien mas que dibujar a Buba, pareciera que la toma como pretexto para escribir versos inteligentes -lo reconozco: a veces demasiado fáciles de leer-, más o menos profundos, casi personales...
La imagen la tienen. Aquí, un ejemplo de la literatura:
La Gran Explosión
Reposa mi sangre como agua estancada
Madurando el fruto de su ebullición;
Y aunque pareciera que no espero nada
Estoy esperando la gran explosión
Las siete trompetas de la prospectiva
Suenan al oído de mi corazón;
Aún hay quien espera buenas de la vida,
Yo estoy esperando la gran explosión.
Como a un animal que administra su furia,
Como a una promesa de revolución,
Como a los horrores que advierte la curia,
Estoy esperando la gran explosión.
Pasarán los años, los meses, los días.
Las tesis sombrías, la desilusión.
Vendrán nuevos sueños, nuevas utopías;
Más mi corazón, con secreta alegría,
Seguirá esperando la gran explosión.
* Tomado de La mosca en la Pared No. 69
Necromanía
Cambiando de tema, últimamente he visto -espero que no sólo yo- una racha aparentemente interminable de lo que yo llamo Necromania, que consiste en esa adicción de muchas personas a agigantar (y lucrar con, por supuesto) un suceso lamentable como lo es la muerte de alguien.
Lo han hecho con muchas de las así llamadas "estrellas" , gente considerada inalcanzable debido la mentira generalizada y mercadotecnicamente bien manejada de que son personas aparte, por su condición de figuras públicas. El "homenaje" -diciendo lo mismo una y otra vez- que más me ha hartado es el de María Félix (tantas veces le repitieron que era un "diva", que tanto ella como la mayor parte del país se lo creyó), una mujer a la que para nada me habría gustado tratar - a ella tampoco le habría gustado tratarme, así que no hay pierde - y por la que no siento ninguna admiración como actriz -siempre actuaba igual, como Adal Ramones con sus monólogos (ese wey es tema aparte)-, que es lo que se supone que era.
Ahora la traen con Celia Cruz.
No digo que no merezcan reconocimiento por el trabajo que han hecho -el albañil que techó mi casa también lo merece... coño, cualquiera lo merece!-, con lo que no estoy de acuerdo es en que se haga tanto ruido, que dejen tanta hipocresía flotando en el ambiente.
Y bien podría evitarme todo eso apagando la tv o no leyendo el periódico o no escuchando la radio... el problema es que la cuestión está tan, pero tan generalizada que incluso tengo soportar temas de debate sobre el talento del muerto de moda, en mi sagrado lugar de trabajo, en mi asiento, sin moverme, solitos llegan hasta ahí para hacerme una invitación a una plática que yo amablemente -lo intento- declino pasando a otro tema, siendo forzadamente gentil.
Tal vez, ya pensándolo mejor, el problema no son los demás sino yo...o quién sabe. Tal vez estoy como el wey del chiste:
Iba un tipo manejando en una concurrida avenida. Enciende la radio y esucha en el noticiero:
"Si va usted por la avenida principal, tenga mucho cuidado: hay loco manejando en sentido contrario"
Y el tipo dice: "¿¿¿Uno??? si son un chingo !!!"
Así que...
A modo de P.D. No es seguro pero tengo la sensación de que la Pepsi me contratará, lo cual sería muy, pero muy aliviante debido a que llevo cinco años encadenado en la misma cueva, en la misma silla, con las mismas personas. Aparte, corre el rumor de que mis influencias en la Pepsi son lo suficientemente confiables y que sí, sí me quedaré. Ojalá.....
Hace 5 días

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